La escalada de tensión política en Egipto terminó por dominar la escena el último viernes extendiéndose el fin de semana, y el dinero en el mundo empezó a hurgar por los refugios de siempre. La probabilidad de que las protestas puedan extenderse aún más en esa región empujó a los inversores a protegerse en activos más seguros y a tomar mayores recaudos ante la expectativa de que el petróleo pueda encarecerse fuertemente en los próximos meses. En este contexto, y a pesar de que la economía de Estados Unidos dejó en los últimos días algunas señales de recuperación, con buenos datos de crecimiento y consumo, las bolsas de todo el planeta se derrumbaron y los activos de refugio se dispararon: el oro subió un 2% en la caldeada jornada del viernes (hasta los u$s 1.338,39 por onza) y registró así la mayor ganancia diaria en casi dos meses; los bonos del Tesoro a 10 años escalaron en precio y mostraron una caída del rendimiento del 3,38% al 3,34%; y el dólar avanzó un 0,8% frente al euro, hasta los u$s 1,3615. Siempre cuando hay violencia en Oriente Medio, hay operadores comprando ante el riesgo, comentó a la agencia Reuters el analista Andrey Kryuchenkov, de VTB Capital en Londres. Los analistas suponen que la actual tensión política añadirá en adelante una buena dosis de incertidumbre a los mercados. La presunción de que habrá problemas en la provisión de petróleo podrían complicar los planes de crecimiento, tanto en los países centrales como en los emergentes, en una salida de la crisis que promete ser inflacionaria. El petróleo amenaza con registrar una sensacional suba y ello, a su vez, complica los objetivos de inflación en las economías centrales. Eso muestra que lo que viene sucediendo en algunos países de Medio Oriente ya comenzó a tener incidencia, comentó el analista de Portfolio Personal, Federico López, en un informe de esa sociedad de Bolsa. El volumen total de negocios del crudo estadounidense se ubicó el viernes en el segundo nivel más alto de la historia, al superar los 1,32 millones de lotes. La ganancia de 4% anotada por el barril en la última jornada fue la mayor registrada desde septiembre de 2009 hasta hoy. El conflicto político se apoderó de todas las decisiones y terminó por empañar algunos datos macro que, en Estados Unidos, habían resultado bastante más alentadores sobre la actividad: el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), según se confirmó, fue de 3,2% en el último cuatrimestre del año pasado; y el consumo personal avanzó un 4,4% en ese mismo período. Con todo, será finalmente el reporte de empleo, que se conocerá recién sobre el final de esta semana, el que termine dando el diagnóstico completo sobre Estados Unidos. Ya la Reserva Federal advirtió, el miércoles pasado, que hay signos que muestran que la recuperación sigue, pero no lo suficiente fuerte como para generar puestos de trabajo. En el plano local, las acciones y los bonos ya empezaron a notar el contagio: el Merval no levanta cabeza desde el máximo que tocó el 20 de enero pasado (3664 puntos), y el riesgo país llegó a dispararse 45 puntos en un sólo día, para volver a posicionarse por encima de los 500 puntos. Habrá que interpretar, dicen los analistas, si llegó o no la señal para tomar ganancias. |