Por JULIÁN GUARINO - La city porteña se debatió ayer entre el escepticismo y una leve preocupación. La iniciativa del Ministerio de Economía, que trabaja en un proyecto que busca reformar la Ley de Oferta Pública 17.811 y darle a la Comisión Nacional de Valores (CNV) mayor poder de control y regulación, suscitó la desestimación de un sector del mercado bursátil, que no ve con buenos ojos la avanzada.
A la vez, la intención de que se elimine el secreto bursátil, es decir, que cualquier regulador tenga acceso a los datos que hoy forman parte del corpus de cuentas comitentes sobre las tenencias de acciones, títulos y otros valores, mereció el contundente rechazo de la medida.
Consultados, algunos referentes históricos entre banqueros, economistas y operadores de mercado decidieron hablar bajo estricto off the record.
No existe el secreto bursátil como tal, sino que lo que hay es privacidad con los datos de los comitentes y sí, en cambio, se da información a través del Sistema de Suministro de Información Financiera cuando se cumplen determinadas condiciones en una operación, señaló una alta fuente del mercado. A la vez, sostuvo que este proyecto de reforma de la Ley de Oferta Pública es viejo y nunca llegó a buen puerto.
Sobre la posibilidad de que Economía gire el proyecto al Congreso para su tratamiento, algunos brokers de la city se mostraron escépticos: Es un año electoral y medidas de esta naturaleza conspiran contra el acercamiento de los inversores a una plaza que ha financiado a cientos de empresas desde hace años y que se mantiene transparente, señalaron.
Sin embargo, otro especialista consultado por las implicancias de la medida, señaló que esta vez es probable que haya cambios, ya que la reforma no sólo obedece a una iniciativa doméstica, sino que se encuentra respaldada por el amplio accionar de la Unidad de Información Financiera (UIF) y el del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Círculo de confianza
Uno de los argumentos que ganó fuerza a lo largo del día es el que esbozaron algunos históricos referentes del mercado local quienes defendieron la autorregulación con la que funcionan los mercados en la Argentina: el propio mercado puede regular mejor que la CNV, ya que a nadie le interesará más estar en regla y cumplir todas las normativas que a quienes forman parte de ese mercado y viven de ello, señalaron.
La legislación actual señala que los mercados de valores ostentan facultades disciplinarias sobre los agentes de bolsa que al operar cometan algún tipo de violación de las reglamentaciones, disposiciones, estatutos y reglamentos de dichas entidades. Así, el mercado actúa de oficio a requerimiento de la Comisión Nacional de Valores o a pedido de parte interesada, pero el poder disciplinario lo ejerce el mismo mercado.
Ahora, de sancionarse el proyecto de ley, el Gobierno a través de la CNV pasaría a tener poder de policía.
En numerosas mesas de dinero, los analistas y operadores dijeron necesitar más detalles del proyecto para evaluarlo mejor.