Por Emiliano Galli - El reclamo oficial que el Gobierno les hizo a importadores y distribuidores de autos para que elaboren un programa sistemático de reducción del 20% de las importaciones se materializó ayer, con una restricción de hecho para el ingreso de vehículos y motos de alta gama de las marcas Audi, BMW y Mercedes-Benz. Según pudo saber La Nacion, los despachantes de aduana de estas compañías se encontraron ayer con una "pared" cuando gestionaban los trámites para verificar y liberar a plaza las unidades que ya se encontraban en los depósitos fiscales. "La Aduana no recibió las carpetas", manifestó sorprendido un despachante que pidió mantener su nombre en reserva. "Sabíamos que querían reducir el déficit de la balanza comercial, pero no vimos hasta ahora ninguna norma firmada", amplió. Sin importar si ya tenían documentadas las carpetas y pagados los tributos de importación, bajo ningún concepto pudieron retirar los vehículos (autos y motos) de los depósitos fiscales. La orden -en rigor, un correo electrónico- partió de la Subdirección General de Control de la Dirección General de Aduanas (DGA), llegó a todas las áreas operativas en donde se efectúa el ingreso al país de este tipo de vehículos y sus insumos. La subdirección, a cargo de Silvio Minisini, instruyó a todas las reparticiones que frenen o detengan cualquier operación que incluya la importación de autos y motos de Audi, BMW y Mercedes-Benz. No obstante, los utilitarios y los insumos quedarían fuera de la medida. Sin explicaciones"Los verificadores (de Aduana) no dan explicaciones. Nos mandan a hablar con los jefes operativos", indicó el despachante. Otra fuente del sector destacó que los funcionarios justifican el bloqueo en "instrucciones" de la Subdirección General, e indican que los damnificados deben remitirse, por escrito, a la Dirección de Investigaciones, que depende de esa Subdirección. La Nacion intentó, sin éxito, contactar a los representantes de prensa de la Aduana para verificar la información. Fuentes de Audi declinaron hacer comentarios y señalaron que se enteraron ayer de la imposibilidad de liberar los vehículos importados. La marca alemana vendió el año pasado 4211 unidades, frente a las 2701 de 2009. "No vamos a hacer ningún comentario al respecto", indicaron desde Mercedes-Benz, firma que comercializó 4080 unidades en 2010, casi el doble de las 2070 de 2009, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Según cifras del Ministerio de Industria, el crecimiento de las importaciones tiene un ritmo del 40% y en 2010 rozaron los US$ 1000 millones de dólares. El Gobierno quiere un recorte de US$ 200 millones. Y si no hay voluntad privada, demuestra con estas acciones que cuenta con los recursos necesarios para desalentar las importaciones. |