Por Silvia Stang - La inflación es un tema protagonista entre los que preocupan a los empresarios en la Argentina. Y lo es bastante más que en muchos otros países del mundo, entre los que hay varios con mejores expectativas de crecimiento económico y creación de empleos. Así surge, al menos, de los resultados de una encuesta de la firma Grant Thornton, que incluyó a 39 países.
De acuerdo con el trabajo, una gran mayoría de los hombres de negocios de nuestro país espera que este año exista un incremento de los precios de sus bienes y servicios. Son muchos menos, en cambio, los que tienen expectativas de una suba de su nivel de rentabilidad, de lo que se desprende que continuará, según se prevé, un alza de los costos de producción.
El trabajo mide expectativas netas, entendiendo por tales la diferencia entre el porcentaje de empresarios que esperan un incremento de cada variable, menos el porcentaje de los que prevén una disminución. Para la pregunta respecto de la evolución de los precios, el índice neto fue del 79%, mientras que un año atrás había resultado del 52 por ciento.
Según comentó Arnaldo Hasenclever, managing partner de Grant Thornton Argentina, "mientras que los empresarios argentinos son quienes esperan el más alto incremento de precios de venta en todo el mundo", en las expectativas de un incremento en la rentabilidad "el país ocupa el lugar 34", es decir, está entre los últimos puestos del ranking.
El analista comentó que, en gran medida, los directivos esperan un crecimiento de la economía "de la mano de los precios de las commodities y el excelente desempeño de Brasil". Ese dato se ve reflejado en el hecho de que la expectativa neta sobre la suba de la facturación resultó del 80%, igual que en 2010.
En línea con las expectativas de un mayor nivel de actividad, el balance entre quienes creen que mejorarán y quienes proyectan reducir sus dotaciones de empleados dio positivo en un 46 por ciento. El índice supera en nueve puntos al registrado en 2010, pero es el más bajo entre los países de la región incluidos en la muestra: en Brasil es del 62% y en Chile, del 65%, en tanto que el índice de México es igual al registrado en nuestro país.
En los tres países mencionados se espera, por otra parte, un alza del nivel de ingresos tanto o más fuerte que en la Argentina (en Chile la expectativa positiva neta llega al 90%), pero con porcentajes muy inferiores de empresarios que prevén que subirán los precios: mientras que en Brasil el índice neto de la variable inflación fue del 36%, en Chile resultó del 24 por ciento.
Las expectativas de una menor rentabilidad derivan también en niveles de inversión prevista para 2011, que resultaron menores a los de los dos países vecinos incluidos en la muestra. Entre los directivos de la Argentina, la expectativa neta de inversión en nuevos edificios es del 24% (34 en Brasil y 41% en Chile); del 51%, en mejoras para las plantas y en maquinarias (66 y 62% en Brasil y Chile, respectivamente), y del 38%, en investigación y desarrollo, un rubro en el que los otros países esperan un desempeño similar.
Según el relevamiento, en los países europeos y en los Estados Unidos son inferiores tanto las expectativas de aumento de precios así como las perspectivas de que se genere empleo: en Grecia, Irlanda y España, incluso, el saldo entre las empresas que generarán puestos y las que disminuirán dotaciones durante este año dio negativo en la muestra.

