Por PABLO FERNÁNDEZ BLANCO - En medio de la campaña del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, por amortiguar los efectos de las importaciones sobre la balanza comercial, desde el Ministerio de Industria, a cargo de Débora Giorgi, salió el primer guiño del año para quienes compran productos en el exterior. En la tarde del lunes, el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, se reunió con representantes de los importadores y les confirmó que las demoras en la concesión de licencias no automáticas para el ingreso de productos que se registraron durante los últimos dos meses están vinculadas con dificultades administrativas y burocráticas, antes que con una decisión oficial. Y les prometió que agilizará su otorgamiento en los próximos días. Casi al mismo tiempo, Bianchi reiteró que la intención del Gobierno es obtener en 2011 un alto superávit comercial no sólo para mantener activo al sector productivo local sino también para asegurar la estabilidad cambiaria mediante el ingreso de divisas extranjeras. De esa manera, confirmó el entorno restrictivo hacia los productos importados que pregona Moreno. Las demoras en la autorización de importaciones comenzó a crispar el ánimo de dos sectores específicos: el de los importadores de útiles escolares, debido al comienzo de las clases está previsto para finales de febrero y la mercadería debería haber estado lista para la venta a principios de mes y textiles, debido a que las prendas están vinculadas con la moda de cada temporada. El equipo de trabajo encargado del proceso de licencias trabaja 12 horas por día, pero a medida que el comercio crece no dan abasto. Es por eso que lo que antes tardaba 60 días ahora se extiende hasta los 90 ó 120 días. De todas formas, luego de la reunión notamos una agilización de los trámites, explicó Diego Santisteban, titular de la Cámara de Importadores de la República Argentina. De acuerdo con los datos del Indec, el año pasado la Argentina compró productos de otros países por u$s 56.443 millones. Las importaciones que entran bajo el régimen de licencias implican 12% de ese número (no se incluyen las compras de productos energéticos ni bienes de capital, entre otras cosas), es decir, poco menos de u$s 7.000 millones. Extraña demoraLas licencias no automáticas son instrumentos contemplados por la Organización Mundial del Comercio (OMC), que autoriza a las naciones en situaciones de presunto riesgo a obligar a los importadores a tramitar ese certificado de forma previa al ingreso de productos. En la práctica, el Gobierno las utiliza para controlar importaciones, demorar el ingreso de productos del exterior y desalentar esa práctica por parte de empresas locales. De acuerdo con los importadores, los retrasos en las licencias se hicieron más notorios en enero. Hay un motivo llamativo que explica esa demora: las indefiniciones con respecto al lema del año que encabeza todos los documentos oficiales. En 2010 fue el Año del Bicentenario, pero este año la presidenta Cristina Fernández no publicó el decreto hasta el 25 de enero, donde estableció que sería el Año del Trabajo Decente, la Salud y la Seguridad de los Trabajadores. Eso obligó a Industria a reimprimir formularios y expedientes que estaban en su proceso de culminación, algo que demoró aún más el proceso que ya tenía dilaciones desde fines del año pasado. |