| Bajó todo ayer, y con fuerza. Pero lo que más preocupó a los operadores fue el mayor volumen negociado. Los bonos perdieron hasta un 2,8% en el mercado mayorista MAE, y las acciones lideres locales retrocedieron más del 2,6%.
Si bien el Banco Central tiene a su arbitrio el derrotero del dólar, en el segmento mayorista ayer subió fuerte el billete «informal», bautizado como «blue», a $ 4,14. En tanto, el dólar contado con liquidación, valor que se toma como referencia a la hora de sacar fondos de la plaza local, subió a $ 4,1375.
En la plaza cambiaria local, la operatoria mayorista abrió las puntas en $ 4,016 y $ 4,018. Hubo una leve corriente compradora que elevó un centavo la punta compradora, pero la mayoría de los negocios se pactó en $ 4,017.
Sobre el final del día, una corriente compradora hizo subir la cotización para cerrar vendedor a $ 4,019 y $ 4,02, compra y venta, respectivamente. Fue nuevamente el BCRA, con compras cercanas a 70 millones de dólares (en lo que va del mes, ya acumula compras por más de u$s 300 millones), el que impulsó el precio a $ 4,02. Primero actuó cuando la demanda aflojó y quiso garantizar el piso de $ 4,017, pero luego barrió con las ofertas a $ 4,018 y $ 4,019. El monto negociado en el MAE fue de 415 millones de dólares. En el segmento minorista, el dólar operó en $ 3,99 para la compra y $ 4,04 para la venta; y el euro cortó su tendencia alcista con una baja promedio de entre 3 y 4 centavos, a $ 5,38 y $ 5,48.
El mercado de bonos operó ayer con un buen volumen de negocios, pero registró importantes bajas. En el MAE, el Discount en pesos perdió un 3%, con 76 millones negociados. El cupón PBI en pesos también sufrió una baja del 1,2%. Entre los Bocon, los más castigados fueron el Pre9, con una baja del 2,8%; el Pr13 con un -2,6%; y el Pr12, con un -1,4%. El Boden 14 bajó un 1,3% y el Bogar 18 y el Boden 15 perdieron un 0,8%. Los negocios sumaron $ 1.500 millones de los cuales 880 millones fueron Lebac y Nobac. Para los analistas se debió a las caídas en Europa y en Estados Unidos. Pese al buen dato de empleo conocido ayer en EE.UU. influyó más la suba en los rendimientos de la deuda de Portugal y rumores de que Moodys le bajaría la nota a España. A esto se sumaron los ruidos provenientes de Egipto.
La Bolsa acompañó la tendencia de afuera con fuertes bajas en acciones. El índice Merval cerró la jornada con una caída del 2,61%, en 3.414,06 unidades, con lo que acumula un retroceso de casi el 5% en lo que va de febrero. También influyó el vencimiento cercano de opciones. En ese escenario, los negocios en la Bolsa totalizaron 66,77 millones de pesos.
Ya temprano, las Bolsas asiáticas habían anticipado el tenor negativo de la jornada por la preocupación de que el crecimiento se desacelere debido a las subas de tasas de interés necesarias para controlar la inflación.
Hubo un hecho en EE.UU. que agregó inquietud en Wall Street: la inesperada dimisión de un integrante del directorio de la Fed, Kevin Warsh. El renunciante ha sido uno de los más estrechos colaboradores de Ben Bernanke durante la crisis, pero últimamente había disentido sobre la necesidad de la nueva ronda de inyección de liquidez (QE2) y sus posibles riesgos para el mercado. Su salida deja dos puestos vacantes en el Consejo de Gobernadores de la Fed (de un total de siete asientos).
La principal señal para los inversores es ahora el volumen, más que el ajuste. Si bien se reconoce que tras la fuerte recuperación es dable esperar un respiro, si se registra una baja con fuerte volumen, detonaría más cautela. |
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