Por Martín Kanenguiser - Preocupados básicamente por los sucesos políticos en Egipto y el ajuste en la política monetaria de China, los inversores externos están, en los últimos tiempos, poco interesados en la Argentina. Por sobre cualquier otro motivo, porque creen que la presidenta Cristina Kirchner tiene altas probabilidades de ser reelegida si se presenta en las elecciones de octubre, y anticipan que si ése fuera el escenario las posibilidades de observar mejoras en la política económica serían escasas. El escepticismo se mantiene pese a que admitieron que desde la muerte del ex presidente Néstor Kirchner el Gobierno moderó su rumbo. Esta percepción es predominante pese a que la mayoría cree que habrá acuerdo con el Club de París en 2011. Así lo expresaron a LA NACION operadores del mercado, analistas y fuentes diplomáticas, que advirtieron que el viento de cola que impulsa la economía ya comenzó a moderarse en forma importante y que están frenados los planes de nuevas inversiones hasta que el panorama político aclare. Tan confundidos como los empresarios y los analistas políticos locales, en el extranjero no se juegan tajantemente por la posibilidad de que la Presidenta se presente en los próximos comicios, pese al "operativo clamor" de su núcleo más leal, al opinar que los desafíos son demasiado relevantes en otro mandato. Alberto Bernal, jefe de estrategia macroeconómica del fondo de inversión Bulltick, afirmó desde Miami que "hay un 60 por ciento de posibilidades de que Cristina se presente y gane, aunque si hay un ballottage, pueden jugarle en contra tanto la cuestión de la inflación como su falta de manejo del conurbano bonaerense". "Los inversores quieren un cambio, sienten que es un momento adecuado para una alternancia en el poder. Si ganara nuevamente Cristina, los ajustes seguirán siendo graduales y existe el riesgo de que, con una inflación alta, el crecimiento sea mucho menor en el corto plazo con un contexto peor", afirmó. En cambio, con un nuevo presidente "será más fácil ver un cambio real en el Indec o en el marco de las tarifas; eso gustaría afuera", evaluó. La situación actual, el techo Un panorama parecido fue expresado por un importante ejecutivo de un banco extranjero: "Cristina es el techo, la posibilidad de que haya pocos negocios de inversión real de mediano plazo, mientras que (Daniel) Scioli representa un upside muy interesante", explicó. A este pronóstico sobre el mercado local se suma la mayor incertidumbre sobre el flujo de fondos hacia los mercados emergentes, tanto por la suba de tasas de interés en China como por la mejora en las perspectivas económicas de Estados Unidos, reflejado en una curiosa recuperación de las acciones en Wall Street. Un operador de un importante fondo de Nueva York indicó que "los inversores están reduciendo las carteras de los mercados emergentes, incluyendo a la Argentina, y eso afecta ahora las colocaciones de empresas y provincias argentinas". "El tema de las elecciones mucho no interesa por acá; todos están preocupados por Egipto y China, aunque la sensación es que el año va a ser bueno al menos hasta octubre; después, muchos inversores prefieren verla a ella como continuidad aunque no los convenza, antes que alguien desconocido", confesó. Al respecto, Guillermo Mondino, economista jefe del banco de inversión Barclays, señaló desde Manhattan que "la sensación entre los inversores sobre el triunfo de Cristina es del 35%, nadie cree que pueda ganar fácilmente, y entre los analistas, la sensación es que en pocos meses la Argentina puede cambiar mucho". Mondino precisó que el interés en el exterior, más que en los posibles candidatos opositores, está colocado en "las políticas para poner en marcha las medidas cambiarias e antiinflacionarias que mejoren la sustentabilidad del crecimiento". De todos modos, con moderación, aclaró que nadie prevé una crisis inmediata: "No se espera que 2012 sea difícil, parece apuntar a ser un año de transición, cuya dificultad dependerá de quién gane". Daniel Kerner, analista de la consultora Eurasia, indicó en un informe difundido días atrás que esperaba que Cristina Kirchner sea candidata y aseguró que sus posibilidades de ganar se ubican en torno del 60 por ciento. "Cristina debería beneficiarse de una economía en crecimiento y una oposición dividida. La figura principal a observar de la oposición es el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. Si Cristina gana, no esperamos ningún cambio sustancial en la política económica", subrayó. Al respecto, otro analista con fuertes nexos con los inversores externos dijo que "nadie espera que en un segundo mandato Cristina haga expropiaciones, pero sin duda, ante una situación más crítica, posiblemente haya más controles sobre las importaciones y el tipo de cambio". "No son Chávez, pero afuera nadie los entiende", agregó, por su parte, el economista Miguel Bein. |