Las palabras que Greenspan pronunció ayer en Londres sobre su forma de actuar para combatir la inflación volvieron a surtir efecto en el mercado de divisas. La inminencia de una subida de los tipos de interés en EE UU llevó al billete verde a recuperar más de un 1% frente al euro. Mientras, el yen también se mostró fuerte después de que el Gobierno revisara al alza las cifras de crecimiento de la economía japonesa en el primer trimestre. El dólar se situó por debajo de la cota de 1,22 unidades por euro, como consecuencia del efecto que tuvieron en los mercados las palabras de Greenspan, que fueron interpretadas por los analistas como un anuncio de que la esperada revisión alcista del precio oficial del dinero no tardaría en llegar, estimulada en este caso por el comportamiento de los precios, que se han visto alterados por las alzas registradas en los mercados petrolíferos. En cambio, en Europa se descartan futuros movimientos de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). El presidente del organismo emisor de la eurozona, Jean Claude Trichet, aseguró que la inflación volvería el próximo año a situarse en el entorno del 2%, el objetivo marcado por el BCE. Si se tiene en cuenta que las principales economías de la zona euro aún muestran pausados ritmos de crecimiento, el mercado descarta que vaya a haber movimientos en los próximos meses. En cambio, para el yen sí fue una buena sesión. La divisa japonesa recuperó en torno al 1,5% frente al euro, después de que el Gobierno revisara al alza las cifras de crecimiento económico correspondientes al primer trimestre. La tasa de crecimiento se situó en el 6,1% en términos de PIB frente al 5,6% que se publicó semanas atrás. Pese a que algunos analistas esperaban una corrección aún mayor, el mercado reaccionó con fuerza. Incluso, el impulso del yen le sirvió para recuperar terreno frente al dólar, aunque de forma moderada, y situarse cerca de superar la barrera de 109 unidades por cada billete verde, en sus máximos de las últimas cinco semanas. Mientras, la libra esterlina mostró un flojo comportamiento pese a los buenos datos de producción industrial, que podrían llevar al Banco de Inglaterra a elevar el precio oficial del dinero en Reino Unido. Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, el euro se situaba en el entorno de 1,2120 dólares. El cambio oficial fijado por el BCE fue de 1,2157 dólares. |