En tanto, el dólar neocelandés bajó a un mínimo en dos meses contra el dólar estadounidense, tras crecer la especulación sobre un recorte en las tasas de interés después de que un terremoto golpeara a la segunda mayor ciudad del país.
La aversión al riesgo se apoderó del mercado cambiario luego de que el líder libio Muammar Gaddafi se mostrara desafiante frente a la revuelta popular que exige su renuncia.
"Los inversores están reduciendo su exposición en forma generalizada", dijo Richard Falkenhall, estratega de SEB en Estocolmo, agregando que los especuladores estaban revirtiendo las posiciones largas en algunas monedas, incluyendo al euro.
"Libia es el primer gran país exportador de petróleo en ser afectado. Si esto se propaga a otros países exportadores, no será una buena señal", agregó.
Los altos precios del petróleo pueden repercutir negativamente sobre el crecimiento económico global, especialmente en los países emergentes, tradicionalmente importadores de crudo.
En Europa, el euro caía un 1 por ciento diario a 1,3527 dólares EUR=, según datos de Reuters.
El dólar subía un 0,7 por ciento contra una cesta de divisas hasta 78,235 .DXY.
La moneda única retrocedía además un 1 por ciento diario a 1,2873 francos suizos, llevando a la divisa helvética a su nivel más fuerte desde fines de enero.
El dólar operaba con pocos cambios a 0,9458 francos CHF=.
La aversión al riesgo daba un impulso al yen, moneda que por lo general se beneficia con las tensiones geopolíticas, ignorando una rebaja en el panorama de la calificación de la deuda de Japón por parte de la agencia Moody's.
El euro caía un 1 por ciento a 112,48 yenes EURJPY=, mientras que el dólar retrocedía un 0,3 por ciento a 82,85 yenes JPY=.
Robert Ryan, estratega cambiario de BNP Paribas en Singapur, dijo que en su opinión, podría producirse un impacto más duradero en divisas como la libra o el euro en caso de continuar la escalada de los precios del petróleo.
"El panorama de tener precios del crudo más altos, sobre todo en Europa, no será positivo (...) Ya enfrenta dificultades con la inflación en un momento de crecimiento muy bajo", explicó.
Una de las monedas más presionadas el martes era el dólar neozelandés, que cayó más de un 2 por ciento a 0,7469 dólares estadounidenses luego de que un terremoto golpeó a la segunda ciudad más grande de Nueva Zelanda y desencadenó especulaciones sobre un recorte de las tasas de interés en ese país.