El yen recuperó cerca de un 1% frente al dólar y al euro después de que en Japón continúen publicándose datos macroeconómicos que invitan a pensar que la recuperación de la segunda economía mundial marcha por buen camino. La libra reaccionó con descensos a la decisión del Banco de Inglaterra de elevar los tipos de interés aunque después se rehizo. Mientras, el dólar fue levemente penalizado por el inesperado aumento de las peticiones semanales de subsidios de desempleo. Los inversores continúan apostando por el yen después de que las cifras de pedidos de maquinaria que se conocieron hoy en Japón rompieran todos los pronósticos y reflejaran un aumento superior al 11% durante abril, cuando las previsiones más optimistas apostaban por una cifra algo superior al 2%.
Estos datos se sumaban a la revisión al alza de las cifras del PIB del primer trimestre que el Gobierno hacía públicas ayer y que situaban el crecimiento de la segunda economía mundial en el 6,1%, frente al 5,6% de la primera estimación. Los buenos síntomas de recuperación que está mostrando Japón hacen muy recomendable para los inversores estar bien posicionados en el yen. La divisa japonesa se situaba en el entorno de 109,5 unidades por dólar.
Mientras, la libra también era protagonista de la sesión después de que el Banco de Inglaterra decidiera elevar en 25 puntos básicos el precio oficial del dinero en el Reino Unido. La medida era esperado con cierta incertidumbre por el mercado, ya que no existía consenso de los expertos. La primera reacción de la divisa británica fue bajista, ya que la decisión del Banco de Inglaterra provocó cierta alarma entre los que apostaban por que el organismo mantendría los tipos. Sin embargo, la libra logró posteriormente remontar tanto frente al euro como frente al dólar.
Por su parte, el billete verde volvió a perder terreno frente al euro, penalizado en esta ocasión por las cifras de paro semanal publicadas en EEUU. El número de peticiones iniciales de subsidios de desempleo se incrementó de forma inesperada, lo que sacó al dólar de la zona de sus máximos intradía frente al euro, en la que se encontraba cuando se dieron a conocer las cifras mencionadas.
Sin embargo, el convencimiento por parte de los inversores de que la Reserva Federal elevará los tipos de interés en breve sostuvo a la divisa estadounidense. Además, también se publicaron en EEUU datos de precios de importación, que experimentaron su mayor crecimiento en un año, lo que refuerza la idea de la existencia de tensiones inflacionistas y la necesidad, constatada por el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, de que el organismo emisor actúe contra la inflación.