Pero los hipotecarios cayeron por segundo año consecutivo.
Este boom de crédito obedeció en buena medida a que en un contexto de crecimiento (y mayores ingresos) con expectativas de alta inflación con dólar y tasas quietas incentiva a los privados a endeudarse y a los bancos, a prestar.
Con expectativas de inflación en 30%, escasas alternativas de inversión (dólar y plazo fijo rinden 10%), bajo endeudamiento y estabilidad laboral, las familias desean consumir, con ingreso corriente y deuda, en lugar de ahorrar .
Además, la implementación de cuotas sin interés fue un instrumento que permitió apuntalar esta dinámica. De hecho los préstamos con tarjetas crecieron muy por encima de los personales: 49% . Si se suman los personales y los prendarios los créditos al consumo representan 5,4% del PBI y superan el pico anterior de 1999.
Los bancos también quisieron prestar más. Los depósitos crecieron y prestaron una fracción mayor de las nuevas colocaciones. Así, los bancos privados prestaron casi la totalidad de lo que recibieron.
Este favorable entorno para el crédito privado seguirá al menos durante el primer semestre de 2011. De hecho e n enero los préstamos privados volvieron a acelerarse y crecieron 40% si se lo compara con enero de 2010 .
Pero una mayor fuga de capitales cerca de las elecciones moderaría su dinámica, no sólo porque los bancos recibirían menos depósitos (se compran más dólares) sino que por la incertidumbre hay menos voluntad de endeudarse o prestar.
Si bien este crecimiento es importante, la participación del crédito privado en el PBI se ubica lejos de los de países con ingresos similares, donde los préstamos representan 63% del PBI y no 13% como en Argentina.
Además, queda espacio para fomentar el crédito a largo plazo, especialmente en inversión y préstamos hipotecarios.
Los principales motores del crecimiento de los préstamos fueron los créditos a empresas , que aumentaron 40% en un año y al consumo, que crecieron 38%, siempre en comparación con un año atrás.
Por su parte, los créditos privados en dólares crecieron 38,7%, en lo que es la mayor suba desde 2007, principalmente por los préstamos a empresas.
Este año el stock de crédito privado en términos del PBI volverá a crecer, y alcanzaría 13,8%. De todas formas, aún queda mucho por recorrer, ya que siguen muy por debajo del promedio de otros países con ingresos similares a la Argentina.