El Gobierno de Brasil parece estar preocupado por la escalada en los precios domésticos. Ayer el Senado confirmó a dos funcionarios de carrera del Banco Central, que se describen a sí mismos como luchadores contra la inflación en el directorio de la entidad un día antes de una decisión clave sobre la tasa de interés.
Uno de ellos es Altamir Lopes, actualmente el jefe del departamento económico del banco, quien aseguró a los legisladores que está comprometido a una lucha intransigente contra la inflación. Su colega, Sidnei Marques, que supervisa el sistema financiero en el banco, ha advertido que el aumento de los precios al consumidor requiere de una atención constante.
Sin embargo, un portavoz del organismo puso en duda la presencia de los nuevos miembros en la votación de hoy. Se espera que el Central eleve la tasa de interés referencial, Selic, a un 11,75% desde un 11,25%, en un intento por contener la inflación que se aceleró en el mes hasta mediados de febrero.
La visión de los nuevos miembros del directorio sobre la suba de precios podría chocar con las del ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien ha aumentado la presión sobre el Banco Central al decir que la inflación está bajo control y que otras medidas diferentes al aumento de la tasa hacen un mejor trabajo al restringir los precios. La confirmación de ambos consejeros en el directorio de ocho miembros también marca una victoria para el presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, quien ha remarcado que las tasas de interés siguen siendo una herramienta para combatir la inflación.
Se hunde emisión de bonos
La situación en el país vecino dista de ser la panacea que vivó hasta enero. Además de una suba de precios en la economía, las empresas están más complicadas ahora para financiarse. De hecho, la emisión de deuda corporativa se desplomó un drástico 90%, tras el récord alcanzado en enero. Las compañías están vendiendo la menor cantidad de deuda en los mercados internacionales en ocho meses debido al malestar en Medio Oriente y la perspectiva de una guerra civil en Libia; hechos que llevaron a los rendimientos a un pico de casi seis meses. Ofertas de bonos en dólares como la de Banco Votorantim y Banco do Brasil, por caso, alcanzaron un total de u$s 1.100 millones en febrero, la cifra mensual más baja desde junio y una caída con respecto a enero de u$s 10.500 millones.