Por LEANDRO GABIN y DOLORES AYERRA - El Banco Central salió a cortar la suba del dólar mayorista y la presión en el mercado de futuros con una intervención que fue una demostración de fuerza. La autoridad monetaria colocó posturas de ventas de u$s 100 millones en cada uno de los plazos a futuro para apaciguar el ánimo de los inversores. No llegó a vender todos los contratos, pero le sirvió para bajar las expectativas y después comprar alrededor de u$s 100 millones en el mercado contado.
La estrategia tuvo sus réditos: no sólo sumó dólares a sus reservas y bajó el tipo de cambio mayorista, sino que logró reducir las expectativas de devaluación a futuro. Esto, el día después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijera ante el Congreso que habrá estabilidad del dólar.
El Central salió a marcar la cancha otra vez, ante una mayor presión del dólar. Colocó posturas agresivas en todos los plazos, de 1.000 contratos, aunque no vendió todo pero bajó las tasas. La tasa implícita del dólar a un mes pasó a 9,5% y el contrato a un año lo bajó de 12% a 11%, siempre comparado con el precio del dólar spot, explicaron desde una entidad extranjera. El dólar mayorista cerró vendedor a $ 4,030 mientras que en las casas de cambio el minorista no tuvo alteraciones y clausuró en $ 4,06.
La estrategia también se desparramó a las otras cotizaciones del dólar. El contado con liquidación, operación que consiste en comprar bonos en la plaza local y venderlos en el exterior (para fugar capitales), cedió por la recuperación de los títulos públicos de ayer. También se descomprimió el mercado informal: el blue cerró en niveles de $ 4,14 cuando hasta hace poco tiempo estaba en $ 4,17.
En las mesas de dinero comentan que la estrategia del BCRA no es novedosa. En esta oportunidad, la clave fue que en el último mes y medio se generó ruido en el mercado financiero, en un contexto en el que se asumía iba a ser calmo.
Si bien estacionalmente en enero y febrero el Central siempre convalida una suba en el dólar (porque hay menos oferta de divisas por parte de los exportadores), esta vez se sumaron otros factores como la crisis en Egipto, Libia y los controles bursátiles en el ámbito local. Todo esto hizo que la demanda minorista se reactive.
En las principales entidades de la Argentina confiesan que actualmente están vendiendo u$s 4 millones por día al público, cuando hasta hace unas semanas vendían u$s 1 millón. En el sistema financiero ascendió a u$s 70 millones contra u$s 30 millones anteriormente.
Y desde el BCRA saben que a medida que se acerquen las internas y las elecciones, la dolarización de portafolios va a aumentar.
Pero el proceso se adelantó, por eso quisieron salir a dar una señal clara de que no permitirán que el dólar tenga vuelo propio.