Los graves acontecimientos en Libia y el impacto que tienen sobre el precio del petróleo provocaron ayer otra jornada muy volátil en los mercados, que abrieron el día con pérdidas pero lo cerraron en equilibrio o, incluso, con algunas ganancias. El rebote llegó pese a que la ola de arbitrajes a favor de las commodities, que se abrió con esta crisis, no mostró aún señales de detenerse, como queda a la vista por las nuevas alzas del oro (subió 0,4% la onza, a 1433,60 dólares, para marcar otro máximo), la plata, el platino y el crudo (el WTI avanzó otro 2,6%, a US$ 102,20, para quedar encima de esa simbólica cota por primera vez desde septiembre de 2008). La ola de bajas en el resto de los activos financieros se frenó una vez se conoció en Estados Unidos un buen reporte de empleo privado que ayudó a tranquilizar a los inversores. Según ese reporte, las empresas privadas recuperaron 217.000 empleos en el segundo mes de 2011, cuando se esperaba una mejora de hasta 165.000 puestos. Ese dato fue el que le permitió a Wall Street cerrar con subas (del 0,07, 0,16 y 0,39% para los índices Dow Jones, S&P y Nasdaq, respectivamente) y ayudó a mejorar el clima en el resto de la región. Fue lo que provocó, además, ventas de bonos del Tesoro y estuvo detrás de la baja del 5% promedio que registró la tasa de riesgo en casi todos los países de la región, incluida la Argentina. 31,5% Más de nuevos puestos de trabajo en el sector privado generó la economía de EE.UU. en febrero: esperaban 165.000 y fueron 217.000. Javier Blanco
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