Por LEANDRO GABIN - El Banco Central tuvo que redoblar sus esfuerzos para evitar una caída mayor del tipo de cambio. El escenario financiero mejoró y eso impactó en el ingreso de divisas al circuito cambiario. El excedente de divisas se explicó por los dólares que liquidan los exportadores, algo más de flujos hacia los bonos (otra vez recuperaron los bonos en pesos) y las importaciones que están con un cerrojo oficial. Todo esto hizo que la autoridad monetaria debiera salir fuerte a ponerle un corte a la caída del dólar, que en el segmento mayorista cerró a $ 4,029, una milésima menos que el día anterior.
A diferencia de la ocurrido el miércoles, el BCRA no tuvo intervención en los futuros. No fue necesario ya que el mercado entendió el mensaje enviado el día anterior cuando colocó posturas en todos los plazos por u$s 100 millones para desactivar expectativas de devaluación.
Se están acelerando las liquidaciones de los exportadores, y creemos que hay espacio para que el mercado cambiario siga con mucha oferta de divisas, decían desde la mesa de dinero de un banco líder. La abundancia también tiene que ver con el retorno de los fondos especulativos a los bonos, mayoritariamente en pesos que ajustan por CER, que habían perdido casi 13% el mes pasado. Tampoco era que faltaban dólares en el mercado. Simplemente sucedió que las turbulencias en el exterior golpearon a los bonos y muchos inversores fugaron sus capitales. Pero las liquidaciones de los exportadores este año son u$s 600 millones más que las del mismo período del año pasado. El excedente de divisas, más aún con las importaciones pisadas, está asegurado, agregaban desde una entidad bancaria.
En el circuito minorista, donde se percibe mayor demanda por parte del público, igualmente el dólar cerró sin cambios en $ 4,06 para la venta. Las cotizaciones paralelas del billete muestran ciertos signos de descompresión, si bien continúan en niveles elevados. El dólar blue cerró igual que el día anterior en $ 4,14; mientras que el contado con liquidación está en torno a los
$ 4,19. Acompañando la suba en el mundo, el euro en la Argentina ascendió entre 3 y 4 centavos y terminó operándose en $ 5,50 y $ 5,60 por unidad.
El BCRA, en los primeros meses del año, pudo con módicas compras impulsar el tipo de cambio. Según datos oficiales, durante enero y gran parte de febrero las compras promediaron u$s 50 millones por día. Con información al 18 de febrero, la autoridad monetaria lleva adquiridos u$s 1.500 millones en el mercado cambiario.
Si bien la estrategia es acumular dólares para sumar a sus reservas, la estrategia es peligrosa porque vuelca pesos al mercado que en parte debe retirar con deuda. Si bien encendió la aspiradora en las últimas semanas, está el riesgo de convalidar tasas más altas si quiere vaciar el mercado de pesos. El BCRA estima en su programa monetario que este año las compras de divisas superarán a las de 2010 y ascenderán a unos u$s 12.500 millones. La visión oficial indicaría que hasta los meses previos a las elecciones el Central tratará de llevarse la mayor cantidad de divisas, quizás previendo una mayor demandan de cara a los comicios (e incluso la necesidad de vender dólares).