Los operadores dijeron que las ofertas entre 1,3830 dólares y 1,3850 dólares eran probablemente para limitar caídas, aunque la presión se mantuvo sobre el euro debido a ventas de soberanos y fondos modelo, en parte por la preocupación de que las próximas cumbres de la Unión Europea no resuelvan los problemas fiscales de la región.
Portugal colocó con éxito un bono a dos años, pero con rendimientos sustancialmente superiores, lo que dio cuenta de los problemas que enfrentan los países periféricos de la zona euro.
"Esta semana, la gente está hablando más sobre los riesgos a la baja para el euro, principalmente relacionados con los problemas estructurales de los países de la periferia de la zona euro", dijo Stephan Maier, estratega de monedas de Unicredit en Milán.
El euro caía un 0,15 por ciento a 1,3882 dólares EUR=, en retirada desde un máximo de cuatro meses de 1,4036 dólares alcanzado el lunes.
"El euro/dólar parece que no puede superar los 1,40 con algo de vigor, no hay impulso alcista, y es poco probable que sostenga una ruptura por encima de este nivel", dijo Karen Jones, analista técnico de Commerzbank.
El índice dólar subía un 0,1 por ciento a 76,852 .DXY, mientras los inversores recortaban sus posiciones cortas en el billete verde. Los datos mostraron un fuerte aumento de las posiciones en corto en dólares en la semana al 1 de marzo.
Sin embargo, algunos esperan que la baja del euro sea limitada, ya que sigue siendo apoyado por los diferenciales de tasas de interés. Muchos creen que el BCE subirá las tasas el próximo mes, mientras que la política monetaria de Estados Unidos parece que va a seguir siendo expansiva por algún tiempo.
Maier de Unicredit considera la actual tendencia a la baja del euro como de consolidación a corto plazo después de una fuerte recuperación y espera que la moneda única reciba apoyo por encima de 1,3750 dólares-1,3800 dólares, un área donde ya cimentó una base antes de un fuerte movimiento al alza a finales de febrero.
"Si el euro cae hacia estos niveles, entonces captaría el interés de los inversores a mediano plazo, como la de los bancos centrales de Asia", dijo.
La atención del mercado estaba en una cumbre de la zona euro del viernes, donde se espera que diecisiete jefes de Estado lleguen a un acuerdo sobre las próximas medidas para sofocar la crisis de deuda de la región, pero es improbable que haya un gran avance.
El nerviosismo por los desacuerdos entre los líderes de la zona euro sobre cómo resolver la crisis de deuda en la periferia de la región y las preocupaciones por una eventual alza de tasas del Banco Central Europeo podría perjudicar a los países endeudados del bloque y alentar a los inversores a reducir sus posiciones largas en euros.