El embajador jefe de la Delegación de la Unión Europea (UE) en la Argentina, Alfonso Díez Torres, se mostró en desacuerdo ayer con la puesta en vigencia de la extensión de licencias no automáticas (LNA) para la importación de bienes que dispuso el Gobierno, y recomendó que su aplicación sea sólo temporal.
A ningún país le agradan medidas que tengan efectos restrictivos paras sus exportaciones. Las LNA deben ser coyunturales y temporales, sugirió Díez Torres en un encuentro con periodistas. A pesar de eso, aseguró que la UE prefiere no ofuscarse por cuestiones coyunturales; vemos al cuadro grande. Hay otras políticas que son más compatibles con las normas internacionales que rigen el comercio mundial, pero no es nuestra función opinar sobre cual deben aplicar otros países.
De acuerdo con el representante local de la UE, la Argentina ha estado concentrada en sus asuntos internos desde la crisis de 2001. Aunque consideró que ya está en condiciones de salir del ensimismamiento.
Eurodiputados
En este contexto, el martes, el Parlamento Europeo aprobó un dictamen con críticas a las concesiones en temas agroalimentarios hechas por la Comisión Europea (CE) al Mercosur, con énfasis especial en la Argentina. Por un lado, los legisladores temen una avalancha de productos argentinos, brasileños y uruguayos en el viejo continente, al tiempo que rechazaron las restricciones aplicadas por el gobierno de Cristina Fernández a las importaciones de alimentos de Europa, que consideraron contrarias a las normas de la Organización Mundial del Comercio.
Además, los eurodiputados pidieron a la CE que tome las iniciativas necesarias para que se suspendan estas medidas que atentan contra una negociación con el Mercosur.
El informe elaborado por el Parlamento exige a la Comisión Europea que no subordine los intereses agrícolas a los de los sectores de la industria y los servicios.
También reclama que no abra el mercado europeo a nuevas exportaciones sin antes garantizar compensaciones a los productores que sufrirán los efectos.