Por Martín Dinatale - Un grupo de más de 20 embajadores europeos se reunió en reserva hace diez días, como lo hacen mensualmente, y cuestionaron con dureza la decisión del Gobierno de imponer frenos a las importaciones. Hacia el final del encuentro, los diplomáticos coincidieron plenamente en un punto: que las medidas tomadas por la administración de Cristina Kirchner sólo generarán "mayor desconfianza de los inversores extranjeros" en la Argentina.
Fue casi un preludio de las quejas formales que anteayer hizo la Unión Europea por medio de su embajador en la Argentina, Alfonso Diez Torres, cuando expresó: "Las trabas [comerciales que impone la Argentina] no siempre son entendidas y generan una relación conflictiva".
A lo largo de una reunión que se realizó en la sede de la Unión Europea en Buenos Aires se escucharon quejas de las más variadas contra el Gobierno, según comentaron a La Nacion por lo menos tres diplomáticos allí presentes. Sustancialmente, los cuestionamientos de los embajadores apuntaron a las trabas comerciales que afectan al 15% del total de las exportaciones de la Unión Europea a la Argentina.
Hay, por cierto, países como España o Italia, donde las licencias automáticas repercuten mucho más en sus economías porque el flujo comercial de sus productos representa hasta un 20% del total de las exportaciones. Los sectores de la industria automotriz, el papel y los fármacos europeos son algunos de los más afectados por las trabas a la importación que impuso el gobierno argentino.
"Se trata de una medida cortoplacista que terminará afectando de manera directa a la Argentina y que profundiza el nivel de desconfianza y de inseguridad jurídica que se tiene en Europa respecto de la Argentina", expresó sin vueltas uno de los embajadores presentes en esa reunión.
No obstante, a diferencia de lo que creen algunos economistas y diplomáticos locales, los embajadores europeos dejaron en claro que estas decisiones unilaterales de la Argentina no afectarán el desarrollo de las negociaciones por un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, que seguirán su curso la semana próxima en Bruselas. Pero este análisis no responde al peso propio de la economía argentina, sino al interés de los europeos por avanzar en un acuerdo de libre comercio con Brasil, país al que consideran con verdadero potencial económico.
"Es cierto que no ayuda en nada este clima y que las decisiones comerciales de la Argentina hoy embarran la cancha, pero esto no será impedimento alguno para avanzar en un acuerdo Unión Europea-Mercosur", reflexionó otro de los embajadores presentes en el encuentro.
Si bien los diplomáticos europeos que estuvieron en la reunión a puerta cerrada deslizaron sus intenciones de que haya sanciones a la Argentina por avanzar unilateralmente con las licencias no automáticas, hubo también coincidencias respecto de que el canal efectivo para presentar las quejas y, eventualmente, aplicar sanciones deberá ser el de las autoridades de la Unión Europea que están ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). Esta posibilidad no quedó descartada en absoluto por los diplomáticos consultados, aunque ello escape a la órbita que les compete. Por el momento, no habrá una queja formal de los 27 embajadores de la Unión Europea que hay ante la Argentina porque esto ya lo hizo el embajador Diez Torres al presentarse formalmente a la prensa. Tampoco se espera una respuesta del Gobierno.

