El Gobierno le colocó la semana anterior en forma directa una Letra del Tesoro por 772,3 millones de pesos al Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Empresas, un ente que está bajo administración del Banco Nación, para financiar sus gastos. Se trata de un título de deuda a vencer íntegramente en un año y que pagará un interés anual "igual a la tasa nominal anual de corte de la licitación de Lebac a tasa fija efectuada por el Banco Central dos días hábiles anteriores a la fecha de inicio de cada período", la que actualmente se ubica en torno al 11% anual. El nuevo título fue emitido el 2 del actual, pero, como suele ocurrir en estos casos, su colocación se conoció ayer, al ser publicada una resolución conjunta de las secretarías de Hacienda y Finanzas del Ministerio de Economía en el Boletín Oficial. La nueva colocación se enmarca dentro de la estrategia del Gobierno de acudir a distintas reparticiones públicas con superávit para cubrir sus necesidades financieras, ante las recurrentes dificultades que encuentra para tomar fondos del mercado de capitales a tasas accesibles, pese a que su deuda es cada vez más reducida en relación con el tamaño de la economía. En este sentido, el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Empresas es una de las "cajas" preferidas, ya que, si se excluyen los recursos que el Tesoro toma del Banco Central (BCRA), se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento junto a la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses). Se trata de un fondo creado en febrero de 2000 en reemplazo del otro diseñado para la capitalización bancaria y que tiene por objeto realizar aportes de capital a empresas en problemas pero consideradas viables. |