Las bolsas del mundo reaccionaron a la baja ayer tras conocerse una serie de datos que vuelven a sembrar dudas sobre la reactivación de Estados Unidos en momentos en que la crisis europea vuelve a escena y China sorprende al anunciar un déficit comercial de US$ 7300 millones en febrero, lo que perjudica a quienes apostaban a una apreciación del yuan. Esto causó un espasmo de aversión al riesgo que afectó las plazas accionarios sin discriminar entre emergentes y desarrolladas, tendencia a la que no escaparon los activos argentinos: cayeron el 1,5% la Bolsa porteña y el 2% promedio los bonos de la deuda en pesos más largos, tras haber registrado bajas que llegaron a duplicar esos valores. Todo se activó cuando se supo que en enero el déficit comercial de EE.UU. fue un 15% superior de diciembre por el peso de sus compras petroleras en momentos en que el crudo se ha encarecido. Para colmo, el mercado laboral, que venía dando buenas señales, parece haber cambiado de rumbo: lo marcan los 26.000 subsidios más por desempleo tramitados la semana pasada (v. la previa). El ánimo vendedor se reforzó, además, luego de que Moody's rebajó la calificación a España de "Aa1" a "Aa2" y con perspectiva negativa un día después de que Portugal lograra financiarse, aunque tras validar una tasa del 5,99%, un 50% más alta que la que venía pagando. 1,87% Fue la caída del Dow Jones de la Bolsa de Nueva York ayer, la peor desde agosto. Para abajo fueron 29 de sus 30 papeles: se salvó McDonald's. Javier Blanco
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