Los jefes de Estado y de gobierno de la zona euro aprobaron el viernes en Bruselas un pacto para impulsar la competitividad de la región. El modelo aprobado recoge la mayor parte de las exigencias planteadas por Alemania como condición para aumentar el fondo de rescate.
La canciller alemana, Angela Merkel, ha impulsado esta iniciativa como condición para aceptar una reforma del fondo de rescate de la zona euro, del que es el principal país contribuyente y que suscita importantes reticencias en su electorado.
El objetivo de la mandataria era conseguir que los 17 países de la zona euro incluyan la normativa de la Unión Europea (UE) en materia de déficit y deuda en las legislaciones nacionales, convirtiendo para todos los efectos en ilegales los excesos de déficit y deuda en el futuro.
El Pacto de Estabilidad y Crecimiento fija un límite de déficit fiscal del 3% del producto interno bruto (PIB) y de 60% del PIB para la deuda. La introducción de estas normas en la legislación nacional de los países supondría la adopción de un freno de deuda similar al que existe en Alemania.
Merkel, había advertido de que cada país es responsable de sus propias deudas y reiterado el interés de su nación por un euro estable y un pronto acuerdo para un pacto de competitividad en el seno de la región. Nosotros europeos debemos aprender de una vez por todas de los pecados del pasado, afirmó la presidenta en una entrevista la semana pasada. Añade que, pese a sus exigencias, Alemania ha estado y está dispuesta a ayudar al mas débil, como lo demuestran nuestras aportaciones anuales a los presupuestos de la UE. Pero conmigo no habrá una unión de transferencias. Por eso el fondo de crisis solo concederá, en casos de emergencia y con severas condiciones, créditos, que naturalmente deberán ser devueltos, explicó la canciller, quien recuerda que esas ayudas solo se concederán de manera unánime y que Alemania puede ejercer su derecho a veto si no se cumplen las condiciones.
El Pacto por el euro, que ha cambiado su denominación original de pacto de competitividad para evitar un nombre demasiado asociado a las exigencias alemanas fija un conjunto de áreas sobre las que los gobiernos del euro deberán actuar para incrementar la competitividad de la región.
Los objetivos incluyen adaptar la edad de jubilación a la esperanza de vida, controlar los costos salariales y alinearlos con la productividad; flexibilizar el mercado de trabajo; incluir frenos a la deuda y el déficit en las legislaciones nacionales y una mayor coordinación del impuesto de sociedades.