Por Silvia Stang - Conscientes de las mayores demandas de los sindicatos, explicadas en gran medida por la incesante inflación, los responsables de las áreas de recursos humanos de las compañías estiman que los salarios subirán este año más que en 2010. Concretamente, creen que habrá una mejora del 28% para el personal de convenio, a la vez que prevén una suba del 23,4% para los empleados no alcanzados por las negociaciones colectivas. En este último grupo están quienes ocupan jefaturas o cargos de mayor jerarquía, aunque en muchos casos también están no convencionados los profesionales y analistas, más allá de que tengan o no personas a cargo. Los datos mencionados sobre las expectativas surgen de una encuesta realizada la semana última por la consultora Mercer en 365 empresas. El trabajo también indica que se consolida una práctica derivada de la inflación: cada vez más empleadores prevén otorgar incrementos en dos o en más veces a lo largo del año. En el caso del personal fuera de convenio -y tal vez en muchos casos replicando el esquema acordado con los sindicatos para el resto del plantel-, 6 de cada 10 compañías consideran dar este año una suba en dos etapas, mientras que un 14% otorgaría el alza en tres veces y otro 3%, en cuatro veces. Según observó Javier Tabakman, director de Capital Humano de Mercer, el nivel de aumento que las empresas dicen prever a esta altura del año termina por lo general siendo superado. En la encuesta del año pasado, por caso, el resultado indicaba que se otorgaría, en promedio, un alza salarial del 17,1% para el personal no convencionado, mientras que del relevamiento reciente surge que los ingresos, finalmente, se recompusieron un 24% en 2010. En ambos casos, de todas formas, los índices se ubican por debajo del índice de inflación estimado para cada año. El informe de Mercer menciona las proyecciones realizadas por un conjunto de consultoras privadas, que para 2010 mostró una variación de los precios de entre el 25 y el 30%, en tanto que para este año prevé un incremento del costo de vida de entre el 30 y el 35 por ciento. Al igual que en 2010, las recomposiciones que lograrían los ingresos de los no convencionados no alcanzarían este año para compensar la inflación. Desde diciembre de 2001 hasta ese mes de 2010, los salarios de los jerárquicos se elevaron un 254%, según los relevamientos hechos año a año por Mercer. Mientras tanto, el valor de una canasta de bienes y servicios de un ejecutivo, elaborada por la misma consultora, se incrementó un 355 por ciento. Los resultados de la encuesta muestran expectativas diferentes en función de la actividad de la empresa, con brechas que se corroboran, por lo general, en la firma de acuerdos. En lo que respecta a empleados de convenio, las firmas petroleras ubicaron el nivel de alzas esperadas en el 32%, y las de la construcción, en el 31 por ciento. Bastante más bajos son los porcentajes que consideran que darán las compañías de servicios públicos con tarifas congeladas: para los trabajadores enrolados en el gremio de Luz y Fuerza, las firmas esperan un 19% de ajuste, mientras que en la industria del gas la expectativa es una variación del 22 por ciento. Reclamos en alza Las respuestas de las empresas fueron dadas en un contexto en el que comenzaron a conocerse algunos reclamos sindicales. A principios de este mes, el secretario gremial de la CGT, Omar Viviani, recordó que en 2010 las subas logradas en 2010 promediaron un 26%, y estimó que este año podría haber un aumento similar o de "uno o dos puntos más". Claro que desde los sindicatos afines al Gobierno hacen malabares en las declaraciones -y en algunos casos, también en los acuerdos escritos- para evitar mencionar la palabra "inflación". Con el ministro de Economía, Amado Boudou, a la cabeza, los funcionarios insisten en negar los incrementos generalizados de precios, que son los que explican el nivel de recomposiciones salariales. Sin embargo, en convenios como los firmados por los químicos de Bahía Blanca o por el sindicato Smata con automotrices ya se mencionan abiertamente índices diferentes de los del Gobierno como referencia para las pautas de la negociación. Según Tabakman, la diferencia entre el aumento que se prevé por convenios y el que las empresas otorgarían a los jerárquicos hará que continúe un efecto que se viene dando ya desde hace varios años: el que indica que muchas veces los jefes o supervisores ganan menos que los empleados que están a su cargo. BRECHA DE SUELDOS EN LAS EMPRESAS - En la Argentina, un director de empresa gana 8,53 veces el ingreso que percibe un empleado de nivel técnico u operativo. Esa brecha es de casi el doble en Chile, donde llega a 16,05 veces, aunque es bastante inferior en Suiza, donde la distancia es de 3,73 veces. Así surge de los datos de la encuesta global de Mercer, presentados ayer durante el Foro de Recursos Humanos. Otra comparación indica que nuestro país tiene un costo laboral relativamente elevado, medido como porcentaje del sueldo base: según la consultora, el índice llega al 182%, mientras que en Chile es del 134% y en los Estados Unidos, del 150 por ciento.
|