La alerta nuclear en Japón aceleró la caída de todos los mercados mundiales y acentuó ayer la aversión al riesgo que se había disparado tras el terremoto y el tsunami que arrasaron parte de esa isla, dando lugar a la jornada de negocios más volátil desde lo peor de la crisis subprime . Todo empezó con el derrumbe del 10,6% de la Bolsa de Tokio, que tuvo así su peor caída en 24 años y acumula pérdidas del 16% tras su reapertura luego de la catástrofe. De allí en más todo fue un fulminante dominó de liquidaciones que se tradujeron en fuertes bajas para todos los activos de riesgo, mientras el dinero resultante de esas ventas buscó refugio en los Bonos del Tesoro estadounidense. El rendimiento de esa deuda referencial a 10 años cayó de 3,36 a 3,31% anual, y ya hay analistas que dicen que esa tasa podría bajar en breve hasta el 3%, nivel no visto desde inicios de diciembre, aunque hay indicadores que sugieren la existencia de un mercado sobrecomprado. Desde el punto de vista local, lo más impactante fue el marcado retroceso de los granos (ver pág. 7), en una rueda que dejó pérdidas del 2,8 al 3,7% en los índices de la Bolsa porteña, que llegaron a bajar cerca de 5% en lo peor del día. La ola de ventas puso en rojo hasta al Bonar V (-0,13%), título en dólares cuyo pago el Gobierno debe honrar en apenas 15 días, lo que revela que los inversores privilegiaron la liquidez a toda costa. - 6,05%
Recuperaba anoche a las 21,20 hora local el índice Nikkei de Tokio, a poco de reanudar sus operaciones tras caer 16% en dos días.
Javier Blanco
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