El dólar perdió terreno frente al resto de las principales divisas mundiales después de conocerse que el déficit comercial de EE UU alcanzó nuevamente cifras récord en el mes de abril. De este modo, el billete verde ponía fin a la racha alcista que protagonizó durante la pasada semana, alentado por una probable subida de los tipos de interés en Estados Unidos. Las cábalas sobre la actuación de la Reserva Federal en su próxima reunión, que tendrá lugar a finales del presente mes, continúan, a la espera de que mañana se publiquen las cifras de inflación correspondientes a mayo. Sin embargo, la decisión parece descontada en parte por el mercado, por lo que tuvo un peso más decisivo la publicación de las cifras del déficit. Altos funcionarios de la Reserva Federal insinuaron la pasada semana que el organismo emisor de EE UU podría elevar los tipos de interés antes de lo previsto e incluso de forma más agresiva de lo esperado, lo que provocó un neto repunte del billete verde.
No obstante, todo cambió cuando se conocieron las cifras de déficit comercial en Estados Unidos. Los analistas esperaban un desequilibrio de la balanza comercial cifrado en 45.000 millones de dólares y el Departamento de Comercio sorprendió a los mercados con la cifra de 48.300 millones de dólares. El elevado déficit comercial y los problemas para financiarlo han figurado entre las principales inquietudes de los inversores respecto a la primera economía mundial. De hecho, fue la principal causa esgrimida por los expertos para explicar los retrocesos experimentados por el billete verde frente al euro en los dos últimos años y llevó al dólar a marcar su mínimo histórico frente a la moneda única durante el pasado mes de febrero, al borde de 1,29 dólares.
En los últimos días, el dólar había experimentado alzas también debido a la adquisición de bonos por parte de inversores extranjeros, como han reflejado los principales diarios económicos internacionales. El debate sobre la actuación de la Reserva Federal también ha sido enfriado de alguna forma por el director gerente del FMI, Rodrigo Rato, quien ha señalado esta mañana que la revisión del precio oficial del dinero en EE UU se llevará a cabo de forma moderada.
El euro aprovechó la debilidad del billete verde para situarse por encima de 1,2070 dólares, cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas. La libra también recuperó terreno frente al dólar, aunque de forma más leve, impactada aún por el incremento de tipos de interés en Reino Unido de la pasada semana, que sorprendió a algunos inversores que esperaban que se mantuvieran en el 4,25%.
En cambio, el yen retrocedió frente al dólar, penalizado por la incertidumbre que los posibles movimientos de la política monetaria de EE UU provoca en los países de su entorno, entre los que figuran importantes socios comerciales como China y el territorio de Hong Kong, cuya política de tipos de interés está ligada a la estadounidense.