No hubo quien se salve. El pánico mundial que comenzó el viernes pasado ya arrastró a todos lo mercados, incluído el argentino. Muy correlacionado con Wall Street, el índice Merval pierde en ese período 6,12% y llega su nivel más bajo desde el 17 de noviembre del año pasado. De todas formas, yendo a cada una de las empresas que componen en tradicional índice, se observan que hay papeles que acumulan pérdidas de dos dígitos. En la lista de las que más cayeron se anotan a Transener (-12,3%); YPF (-12,05%); Grupo Galicia
(-9,34%) y PESA (-9,11%). La que menos cedió fue Petrobras Brasil, que sólo retrocedió 2,37%. Pero como es usual, no hubo casi distinción entre sectores. Claramente los papeles que eran preferidos antes, como los bancos, fueron los que sufrieron la salida masiva de los inversores. También el sector energético y petrolero, con YPF a la cabeza si bien esta compañía cotiza pocas acciones (tiene menos liquidez) y tan sólo el martes había perdido 7%. Pero el panorama para la plaza accionario local seguirá atada a Wall Street. Si el mercado estadounidense logra repuntar es probable que el Merval pueda contagiarse de esa tendencia. De lo contrario, se seguirán viendo bajas en el ámbito local. De todas formas, en el mercado creen que este ajuste puede posicionar mejor al mercado argentino, con precios más tentadores en un economía que crece a altas tasas. Todo esto si no se extiende la crisis nuclear a tal punto que peligre la economía mundial. En ese escenario, los mercados de riesgo (como el argentino) serán los grandes perdedores.