Nueva York - La Bolsa de Nueva York logró mantener ayer los avances durante toda la jornada, y el Dow Jones terminó con un ascenso del 1,4% (a 11.775 puntos), tan sólo 24 horas después de haber sellado su peor día de 2011. Por su parte, el S&P 500 ganó un 1,3% a 1.274 y el NASDAQ subió un 0,7% a 2.636. Para los analistas, el avance podría ser temporal debido a que aún persisten las preocupaciones sobre la crisis nuclear de Japón; y ello se reflejó en el bajo volumen operado. También la mayor actividad en opciones mostró que los operadores están aumentando las coberturas contra una nueva caída. El mercado podría sufrir una mayor volatilidad hoy, cuando finalicen los dos días del período en que expiran cuatro tipos de contratos -derivados, futuros, opciones sobre índices y acciones-, algo que ocurre sólo cuatro veces al año.
De todos modos, Wall Street disfrutó de un rebote impulsado por el descenso la semana pasada de 16.000 solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. y el aumento de 0,8 de punto en febrero del índice de tendencia futura de la economía. Esos datos contrarrestaron los menos alentadores sobre la producción industrial, que bajó inesperadamente el 0,1% en febrero, y el índice de precios de consumo, que subió un 0,5%, su mayor incremento desde junio de 2009. Además, la delicada situación en Japón parecía algo más esperanzadora luego de que los equipos de emergencia de la central de Fukushima comenzaran a utilizar cañones de agua para tratar de enfriar el reactor, después de que varios helicópteros arrojaran agua sobre esa unidad. Las noticias procedentes del ámbito empresarial norteamericano también alentaron el ánimo comprador de los inversores, ya que FedEx presentó unos positivos resultados trimestrales. Ayer las acciones de los productores de materias primas ayudaron a impulsar el mercado, al rebotar los precios de los insumos. Las tensiones en Oriente Medio y en el norte de África hicieron subir los precios del petróleo. El crudo Brent para entrega en mayo ganó 4,40 dólares, a 115 dólares el barril. El índice S&P de las compañías energéticas se disparó un 3,1% y lideró las subas, incluso pese a que la perspectiva de mayores costos de los combustibles en general habían dañado el entusiasmo de los inversores.
El oro subió a 1.404,2 dólares la onza, el dólar bajó ante el euro (que se cambiaba a 1,4022 dólar) y ante el yen -de manera que un dólar se cambiaba a 78,94 yenes-, y la rentabilidad de los bonos del Tesoro de EE.UU. a diez años subía hasta un 3,25%.
Tras el cierre de los mercados, ayer Japón acordó con los bancos centrales de Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y el Banco Central Europeo intervenir conjuntamente en el mercado de divisas, según confirmó el ministro de Finanzas japonés, Yoshihiko Noda. Los jefes de finanzas del G-7 dijeron que las autoridades de Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá y el Banco Central Europeo se unirán a Japón en una intervención conjunta en el mercado de divisas desde hoy, a pedido de las autoridades japonesas. Los líderes de finanzas del
G-7 expresaron su «disposición a proporcionar toda la cooperación necesaria y nuestra confianza en la capacidad de recuperación de la economía japonesa y del sector financiero», aseguraron en un comunicado tras una conferencia telefónica.
Agencias EFE, Reuters y DPA |