Por Luis Beldi - Los bonos tuvieron los negocios más elevados del año. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se operaron $ 2.255 millones, de los que casi $ 1.000 millones correspondieron a títulos de la deuda. El resto fue para las Nobac y Lebac del Banco Central.
Lo más destacado fue la reacción del Bocon Pr 13, un papel de mediano plazo que, a pesar de ser el de más elevado rendimiento, fue el que más bajó desde que empezó la decadencia de los títulos en moneda local. Este bono, desde el 25 de enero hasta el jueves pasado, había perdido un 16% de su valor. Ahora recuperó casi un 4%. Rinde alrededor del 22% y vence en marzo de 2024. A pesar de estos atractivos, la mayoría de los inversores no lo quiere porque es muy volátil, ya que el Gobierno lo usa para pagar los juicios que pierde con jubilados, lo que hace que la oferta sea imprevisible.
Los cupones PBI también participaron de la reacción del mercado de deuda, en particular el emitido en dólares, que subió un 2,10%. El hecho de que el PBI de la Argentina haya subido oficialmente un 9,2% les dio un fuerte empuje. Hay que recordar que cuando se estimaba que la economía iba a crecer un 7%, los cupones comenzaron un fuerte rally. Eran pocos los que en aquel momento imaginaban que el INDEC iba a anunciar esta cifra que parece tan irreal como la de la inflación. Esta compensación es la que aleja a los inversores, porque el Gobierno tira hacia abajo la inflación y perjudica a los bonos indexados y exagera el crecimiento y paga más renta que la que debería pagar en los cupones. Es un mal negocio para el Estado, porque la mayoría los bonos indexados vence a largo plazo y los cupones cada fin de año. Esto revela que el manejo del INDEC no es para ahorrar dinero en el pago de la deuda, sino para maquillar las deficiencias del modelo económico. Hay cifras que al Gobierno le interesan más que las de la economía, las de las encuestas. El Banco Central aprovechó el mejor humor del mercado y compró u$s 120 millones para sostener el dólar. Esta fuerte adquisición hizo que la divisa cerrara en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, a $ 4,039 y las reservas se elevaran u$s 48 millones, a u$s 52.416 millones. A la suba contribuyó el alza del 1% del euro y del oro. Una parte de las reservas está invertida en esos activos.
El mercado marginal tuvo un leve alivio y el «blue» bajó a $ 4,1575. En cambio el «contado con liqui» sigue elevado en $ 4,21, lo que indica que sigue la fuga de divisas.
Hoy habrá mercados tensos, porque se amplió el conflicto en Libia y en Yemen. El precio del petróleo será clave. Además, esta semana ingresarán a Wall Street importantes balances y se espera con ansiedad el Índice de Confianza del Consumidor. Los inversores tienen por delante jornadas de elevada volatilidad en las que el oro seguirá siendo refugio. |