Un informe de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) indica que la inflación ha provocado un incremento de los costos salariales por unidad de producción, lo que ha llevado a un virtual estancamiento en el empleo. Este aumento del costo laboral por unidad de producción puede ayudar a explicar en parte quizás no menor el casi estancamiento del empleo en la industria, indica el informe de SEL. El reporte indica que desde comienzos de 2007, junto con la aceleración de la inflación, crecieron las demandas salariales. En ese sentido, precisa que entre 2007 y 2011, el salario obrero industrial por hora, que se establece por la negociación colectiva, subió 2,3 veces, a una tasa promedio de 23,1% anual. En el mismo período, según indica el SEL, los precios minoristas se incrementaron 2,2 veces, a una tasa anual de 20,9%. En otros términos, los salarios pudieron hacer frente a la inflación, con una ganancia en términos reales de poco más de 7%, agrega el informe. Sin embargo, aclara que hubo pérdidas en 10 de los 16 trimestres considerados y que la recuperación del salario brero real, se produjo en su mayor parte en 2010, en particular en el segundo semestre. Al respecto, el SEL advierte que la brecha entre aumentos salariales e incremento de la productividad por unidad salariales ha sido cercano a 50% en los últimos cuatro años. Este aumento del costo laboral por unidad de producción puede ayudar a explicar en parte quizás no menor el casi estancamiento del empleo en la industria, concluye el reporte El informe indica que desde el primer trimestre de 2007, se ha más que duplicado el aumento de los costos salariales nominados en dólares. En 2010 el incremento fue de 18%. Mucho más moderado, en cambio, ha sido el alza en reales, por la apreciación de esta moneda. Para el período considerado el aumento fue de poco más de 10%, agrega. Esta situación del empleo y los salarios, indica el informe, habla de la dificultad de afrontar una inflación de dos dígitos aún con un poder de negociación sindical fuerte; pero también revela la posibilidad de hacerlo precisamente por ese poder de negociación mientras la inflación no se espiralice y el mercado laboral formal continúe en una situación de bajo desempleo. |