El esperado dato del IPC en EE UU provocó nuevos descensos para el dólar frente al euro, ya que, si bien los precios subieron por encima de lo esperado, el incremento no fue tan considerable como para imaginar una revisión más agresiva de los tipos de interés. La publicación de un buen índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan atenuó los descensos del billete verde. La cautela se impuso en los mercados durante la primera parte de la sesión. Los inversores aguardaban la publicación de los datos de IPC en EE UU, así como el discurso del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, ante el Senado, en una comparecencia aplazada la semana pasada por los funerales de Estado en memoria del ex presidente estadounidense, Ronald Reagan.
El incremento de los precios en mayo fue del 0,6%, respecto al mes anterior, una décima por encima de las previsiones del mercado, lo que situaba la tasa interanual en el 3,1%, la más elevada de los últimos tres años. El dólar, que hasta entonces había experimentado ligeros avances frente al euro, comenzó a perder terreno, ya que los especuladores habían apostado por una subida más radical de los precios, que llevara a la Reserva Federal a incrementar el precio oficial del dinero en EE UU por encima de lo previsto.
El comportamiento de la inflación ratificó la idea de la mayoría de los expertos, que apuestan por un incremento de los tipos de interés en 25 puntos básicos para la próxima reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal, previsto para los dos últimos días del presente mes. Este movimiento ha sido en parte descontado por los mercados, según los expertos.
La reacción alcista del euro se prolongó hasta el punto de que la divisa europea se situó por encima de 1,21 dólares, para marcar un mínimo intradía de 1,2123 dólares. Posteriormente, el comportamiento de la moneda única se moderó y a ello contribuyó decisivamente la cifra de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, otra de las principales referencias macroeconómicas de la sesión. El índice correspondiente al mes de junio se situó en 95,2 puntos, frente a 90,2 del mes anterior y muy por encima de las previsiones de los expertos, que se situaban en torno a 91 puntos.
Los inversores reaccionaron tomando posiciones en el dólar, movimiento que coincidió con el inicio del discurso de Greenspan en el Senado. El presidente de la Reserva Federal no habló de la próxima reunión de la Fed al inicio de su comparecencia y se limitó a asegurar que la economía de EE UU está preparada para afrontar adversidades, además de sentirse honrado en continuar al frente del organismo emisor.
El euro retrocedía hasta situarse en el entorno de 1,2075 dólares, muy cerca de las cotas registradas ayer. El dólar perdió terreno levemente frente al yen y la libra.