Apenas 24 horas después de que un informe de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL) advirtiera que el incremento de los costos salariales por unidad de producción ha provocado un estancamiento del empleo en la industria, le tocó al propio Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmar esa preocupante tendencia. En la habitual encuesta que acompaña la publicación completa del Estimador Mensual Industrial (EMI), este organismo detectó que el 97,9 por ciento de las firmas industriales consultadas en febrero no estaba considerando la incorporación de nuevos empleados y sólo el 2,1% restante prevé nuevas contrataciones. La reticencia por expandir las plantillas laborales parece estar relacionada con una demanda interna que el 80,2% de las empresas considera que se mantendrá estable durante marzo, mientras apenas un 15,6 por ciento prevé una suba y el 4,2 por ciento restante vislumbra incluso una caída. Un panorama similar se observa cuando se los consulta por la evolución de sus ventas al exterior. Según el Indec, el 61,7 por ciento de las compañías cree que sus exportaciones no se modificarán mientras un 30,9 por ciento espera mejores ventas y un 7,4 por ciento espera una baja. Las perspectivas menos optimistas respecto del nivel de actividad provocan además que, al menos, en el corto plazo, en el 90,6 por ciento de las empresas consultadas no tengan planeado modificar el ritmo de horas trabajadas. La consultora SEL, por su parte, relacionó el fenómeno del estancamiento del empleo industrial en una economía que mantiene alta tasa de crecimiento. "El aumento del costo laboral por unidad de producción puede ayudar a explicar en parte quizá no menor el casi estancamiento del empleo en la industria", había destacado un día antes, tras recordar que "desde comienzos de 2007, junto con la aceleración de la inflación, crecieron las demandas salariales". En ese sentido, precisó que entre 2007 y 2011, el salario obrero industrial por hora, que se establece por la negociación colectiva, subió 2,3 veces, a una tasa promedio de 23,1% anual, mientras que en igual período los precios minoristas se incrementaron 2,2 veces, a una tasa anual de 20,9 por ciento. Expectativas planchadas La medición del Indec muestra además que el 82,3% de las empresas industriales no prevé cambios en el nivel de utilización de la capacidad instalada, al tiempo que el 12,5% confiaba en un aumento y un 5,2 por ciento preveía una disminución. En tanto, respecto de la evolución esperada de las importaciones, el 77,1% cree que las compras al exterior seguirán estables, mientras que un 16,7% cree que subirán y un 6,2% advierte sobre una posible disminución. |