Por Silvia Pisani (Corresponsal en EE.UU.) - WASHINGTON.- En medios locales se da por seguro que uno de los aspectos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) objetará del desacreditado índice oficial de inflación en la Argentina será la "canasta de productos" con que se nutre la ecuación estadística. El dato se recogió como antesala de la segunda misión de asistencia técnica del organismo crediticio, que llegará el próximo lunes a Buenos Aires como parte de su tarea de "asesoramiento" al Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en la elaboración de un nuevo índice de costo de vida, paralelo al que actualmente emite el organismo. "Una de las cosas que está en tela de juicio es la selección de los datos con que se elabora el índice de inflación en la Argentina", afirmaron a La Nacion fuentes que siguen de cerca la revisión de ese indicador. La expectativa es que los técnicos del FMI entreguen un diagnóstico sobre el índice de inflación oficial y "recomendaciones específicas" para la elaboración de uno nuevo que, según el ministro Amado Boudou, podría estar listo "antes de fin de año". Se considera aquí que el informe y, sobre todo, la forma en que el Gobierno reaccione a sus consideraciones, será clave para el futuro de la relación con el organismo. "Si la prueba se supera, se estará en inmejorables condiciones para avanzar en la normalización total", se dijo a La Nacion. La referencia aludió a la revisión de las cuentas formales de la economía a la que están obligados todos los países en su condición de socios del FMI. Se la denomina "Artículo IV" y la Argentina no la realiza desde 2006, justo cuando comenzó el divorcio entre la inflación y los indicadores oficiales al respecto. En el organismo no ocultan la necesidad de que la Argentina pase por esa prueba para regularizar su relación con el mundo financiero.Ni tampoco su confianza en que la prueba saldrá bien. "Esperamos poder estar de acuerdo en los principales elementos de un índice nacional de inflación", al que consideró necesario para dar luego, nuevos pasos, según señaló recientemente el director para América latina del organismo, Nicolás Eyzaguirre. "No se puede hacer un Artículo IV sin antes ponerse de acuerdo en qué cifras usar", tanto como no se puede hacer pan sin saber antes qué "harina" se pondrá en la masa, comparó. El chileno se mostró "optimista" sobre la posibilidad de llegar a un entendimiento con las autoridades argentinas. Fiel a su tradición -y posiblemente alentado por lo delicada de la situación- el Fondo ha sido cauto sobre la tarea de sus técnicos en la Argentina y no ha emitido información al respecto ni sobre el informe que le entregará a las autoridades locales. Revisión integral "Uno de los aspectos que allí se objetarán será la selección de datos con los que se provee el índice oficial de inflación, algo que suele definirse como "fuente-producto", escuchó La Nacion entre quienes siguen de cerca la revisión de la estadística que controla la Secretaría de Comercio Interior. En esas mismas fuentes se estima que hay en este momento un "sesenta por ciento de posibilidades" de que "antes de fin de año" se ponga en marcha la revisión de cifras comprendida en el Artículo IV. "En medios argentinos avanza la impresión de que eso es, a la larga, más beneficioso que perjudicial", se indicó. (Ver aparte). De acuerdo con esas mismas fuentes, "es probable" que el informe final rescate la "metodología estadística" del Indec, pero que identifique como "problema" a la forma en que se llena la ecuación. Más difícil fue determinar cuál sería el tono con el que, eventualmente, se expresaría esa idea. "Puede hacerlo con un lenguaje que vaya desde un llamado a reflexionar sobre la materia hasta señalar un sentido político en la selección de datos", se conjeturó. Quienes alientan la idea de que este asesoramiento técnico sea el primer paso hacia una próxima normalización de relaciones ruegan, naturalmente, por la opción en favor del llamado a la "reflexión". La misión que llegará el lunes a Buenos Aires lo hará con una demora de, al menos, 20 días respecto de lo que se había esperado inicialmente. No faltó quien lo atribuyera a una maniobra para ganar tiempo y alejar el debut del nuevo índice de las elecciones de octubre. El FMI, en tanto, no se aparta de su línea de cautela. De hecho, Eyzaguirre no quiso siquiera opinar sobre el hostigamiento del Gobierno a las consultoras privadas que miden la inflación. "Sean cuales fueren las disputas internas, es un asunto de los países", dijo Eyzaguirre, al ser consultado al respecto. "Mientras esas disputas sean manejadas dentro de los procedimientos legales, no nos incumbe comentar", añadió, durante su reciente paso por la asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Canadá. El Gobierno multó a través de la Secretaría de Comercio Interior a varias consultoras, sobre la base del asesoramiento técnico del Indec, que está justamente en el centro de las sospechas de posible manipulación de las estadísticas públicas. |