Por IGNACIO OLIVERA DOLL - El esfuerzo del Gobierno por llevar al extremo el control del lavado de dinero en la Argentina está haciéndose notar: cientos de empresas locales, de todos los sectores incluidos en una nueva regulación, llegaron a duplicar durante el primer trimestre de este año la cantidad de reportes presentados a la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre las operaciones que consideraron sospechosas entre sus propios clientes. Y designaron, a la vez, a unos 2.000 empleados propios para actuar como oficiales de cumplimiento sobre esta normativa ante el organismo.
Desde el organismo confirmaron a El Cronista que durante este primer período se recibieron 1.700 reportes, entre los cuales el sistema financiero volvió a ubicarse como el mayor informante. Pero advirtieron que ganaron peso, esta vez, algunos sectores no financieros como las escribanías, las transportadoras de caudales y las remesadoras de dinero. La recepción se incrementó fuertemente porque pasamos, por ejemplo, de no recibir nada de las transportadoras de caudales, a recibir más de 100 reportes en dos meses, agregaron.
La cantidad actual de reportes es igual a la registrada durante todo el 2009, cuando la UIF estaba bajo la titularidad de Rosa Falduto, y ya representa la mitad de todo el 2010, cuando se presentaron 3.200 reportes. Para este año, en la entidad confían en superar los 6.000. Antes sólo recibíamos los de las entidades financieras, que representaban apenas el 12% de la masa de dinero en el país. Todo lo demás no lo supervisábamos. Ahora recibimos el doble, pero de todos los sectores, contó a una fuente del organismo.
La enorme cantidad de reportes que necesariamente debieron empezar a enviar las compañías, tras el dictado de las últimas resoluciones, fue una de las grandes críticas que recibió la UIF en los últimos meses por la pérdida de eficiencia que podía provocarle en el control de este delito. Desde el organismo despreciaban ayer el argumento: Ya estábamos preparados para esto y, todo lo contrario, lo que más nos interesa es que nos envíen reportes, dijeron.
Hoy, precisamente, empezará a funcionar la plataforma online mediante la cual las empresas podrán empezar a cargar sus reportes en el sitio web de la UIF, y evitarse enviar el formulario en papel. Todos los sujetos obligados deberán ir registrándose en la página. Así se eliminarán todas las posibilidades de que se interfiera el funcionamiento interno de nuestro organismo, comentaron.
El sistema funciona con una identificación del CUIT y un password. Cada compañía deberá ir registrando las operaciones sospechosas en el sitio web. El reporte entrará en una matriz de riesgo que confeccionará el organismo, mediante el cruce de datos entre los distintos sectores. Y en el caso de que se necesite abrir una investigación sobre, la UIF pedirá el formulario en papel. Con la nueva metodología que usamos se tratará de minimizar la carga y de reducir la subjetividad de los reportes. Además la ventaja es que podremos hacer una matriz de riesgo virtual, comentaron.