Por Javier Blanco - Las apuestas en favor del peso, que habían dominado la escena inversora local una vez superado el temor contagiado por la crisis financiera internacional de la segunda mitad de 2008, parecen ser cosa del pasado. Así permiten suponerlo las marcas que dejaron los movimientos de dinero en el mercado local, plaza en la que en marzo (y pese a que el mundo sigue siendo un tembladeral) se notó una clara preferencia por los papeles menos representativos del riesgo argentino o los directamente nominados en moneda extranjera. Se trató, en definitiva, de los papeles que mostraron mejor performance en un mes caracterizado por la inestabilidad en los mercados internacionales como consecuencia, básicamente, de los crecientes conflictos en los países árabes y el sacudón extra que provocó el desastre natural en Japón y sus posibles implicancias nucleares. En este contexto, en el mercado se profundizó la aversión al riesgo en moneda local, que había comenzado a notarse en los meses previos, desde que el Gobierno endureció los controles a la plaza cambiaria para tratar de reducir la fuga de divisas. Aquello que a comienzos del verano había empezado como una simple toma de ganancias (se trata de activos que venían de dos años de muy buenos resultados) terminó conformando una tendencia que mantiene deprimidos los precios de la mayoría de las acciones locales en lo que va de 2011 y muestra con rojos generalizados a los bonos en pesos, cuyas ventas, a su vez, habrían financiado la escalada de los bonos en dólares. Por eso no sorprende que el ranking de rendimientos mensuales haya sido dominado por títulos en dólares de vencimientos no tan alejados (avanzaron 5,5% el Bonar X y 2% el Boden 2012, entre otros) y los cupones que, tras confirmarse una tasa de crecimiento del PBI superior al 9% para 2010, pasaron a tener asegurado el pago de los próximos dos servicios de renta, lo que garantiza a los compradores un recupero del 80% de la inversión en 21 meses. Sin embargo, hasta con este activo se notó una mayor preferencia por la moneda extranjera: subieron hasta el 13% los cupones en euros, del 8 al 9% los en dólares (con los emitidos bajo ley extranjera mostrando mayor despegue) y 7% los colocados en pesos. La tendencia a la dolarización sorprendió a los analistas, que preveían que este fenómeno iba a registrarse, pero consideraban que los arbitrajes se iniciarían cuando estuvieran más cerca las elecciones. Qué pasó con el resto Entre las acciones, la mayor reticencia a tomar riesgo argentino perjudicó básicamente a los papeles bancarios (cayeron el 13% los del Grupo Galicia; el 7%, los del Hipotecario; el 5%, los del Francés y el 4%, los del Macro) y favoreció a los papeles petroleros como Tenaris ( 9,5%) y Petrobras (3,6%), los que, vale recordar, se vieron favorecidos por la carrera alcista que ensayó el barril de crudo ( 10%) por la crisis en Medio Oriente. Párrafo aparte para YPF, acción que se movió a contramano del mundo (-13%) por la manera como los accionistas de Repsol (Sacyr y la Caixa, básicamente) decidieron desinvertir en ella, acuciados por repatriar divisas para cubrir sus quebrantos en España. |