Los activos financieros locales de mayor negociación vieron truncada ayer su tendencia al alza, al contagiarse el mal humor que se instaló en los mercados del exterior tras conocerse una serie de datos que llamaron a los inversores a la cautela. El combo negativo que afectó a la plaza fue variado. Incluyó la suba (segunda en lo que va de 2011) de un cuarto de punto que el Banco de China dispuso en la tasa de referencia para esa economía, que pasó a situarse en el 6,31% anual. A esto se agrega el nuevo recorte que Moody's aplicó a la calificación de Portugal, lo que aumenta la incertidumbre en torno del destino de esa economía y el impacto que podría tener sobre Irlanda y Grecia. Para peor, salieron a la luz las crecientes divergencias en la Fed sobre la continuidad o no del ciclo de tasas históricamente bajas (ver aparte) que tantos beneficios derramó sobre los emergentes. En este contexto, la Bolsa porteña, que llegó a trepar 0,65%, terminó 0,06% abajo, mientras que los bonos de la deuda argentina, que también habían arrancado con alzas, pasaron a moverse en la zona roja. El mayor castigo recayó sobre los emitidos en pesos de mayor duración, que bajaron hasta 3%, como el Par. Pero resistieron bien la ola de ventas los bonos en dólares, entre ellos, el Bonar X (-0,25%), tal vez porque pagará en 11 días su renta semestral del 3,5 por ciento. 6,31% Es el nivel en que quedó la tasa anual de referencia de China desde hoy, tras la nueva alza que dispuso ayer su Banco Popular. Javier Blanco
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