SU ECONOMÍA SE EXPANDIÓ 12,3%, CASI 4 PUNTOS MÁS QUE EL PROMEDIO NACIONAL El cambio del contexto económico tras la devaluación impulsó la economía provincial, la cual presenta una estructura orientada a la producción de bienes transables. La economía mendocina creció durante el último año a un ritmo mayor que el promedio nacional gracias a la estructura industrial de la provincia, que se encuentra muy orientada a la producción de bienes transables. Mientras que la Argentina se expandió 8,7% en 2003, Mendoza creció 12,3%, revirtiendo una tendencia de la década de los ‘90 que había perjudicado a la provincia cuyana.
Según un trabajo de IERAL-Fundación Mediterránea, el cambio abrupto en el contexto económico del último año y el aumento del valor del dólar favorecieron fuertemente la producción de bienes transables, algo en lo que la provincia está muy especializada. De hecho, el peso de los sectores transables en la economía mendocina (57% del total de la producción) es mucho mayor que en la nación (40%). Desde el fin de la convertibilidad hasta febrero de 2004, los precios de los sectores productores de bienes y servicios capaces de ser comercializados con el resto del mundo (transables) crecieron más que el doble que los precios del resto de los sectores. Para Ieral, esta ventaja relativa de los sectores transables está siendo muy aprovechada por Mendoza. Así, los productores de bienes incluidos en este grupo explican el 82% del crecimiento de la economía de la provincia durante 2003.
El sector de mayor peso de la provincia es el petrolero, que incluyendo la extracción, refinación y los servicios a las empresas, representa un cuarto de la economía de Mendoza. Aunque en 2003 no tuvo uno de sus mejores años, aportó un tercio del crecimiento, en igual proporción que el comercio. Por su parte, el sector de agroalimentos y el vitivinícola contribuyeron con el 15% de la expansión económica de Mendoza en el año que pasó.
En particular, la vitivinicultura vive un período de bonanza: considerando vinos y mostos, los ingresos reales (sin inflación) del sector crecieron un 30% en el 2003, comparado con el año anterior. La mejoría de los ingresos se explica por la colocación de mayores volúmenes en el exterior y por el alza del precio del vino en el mercado interno. "Considerando el vino común que compra el consumidor final, su precio promedio ha aumentado en un año casi un 50%. Y si se le quita el componente inflacionario, el precio actual es un 25% superior al de los niveles pre-devaluación", sostuvo el informe de Ieral. Estos valores son los más altos de los últimos 7 años.
Algunos de los indicadores que muestran el despegue de la economía mendocina son el aumento en las ventas minoristas (especialmente de bienes de consumo durables), las ventas de los supermercados y la compra de automóviles cero kilómetro. Por otra parte, la demanda de empleo en Mendoza es una de las que más crece entre los grandes aglomerados urbanos del país, superada solamente por el Gran Rosario.
Lo que viene
En base a los datos de los primeros cuatro meses de 2004, Ieral cree que Mendoza mantendrá un buen nivel de crecimiento por las ventajas comparativas de su estructura productiva, pero que el gobierno provincial deberá incentivar nuevas inversiones en los sectores transables, para que éstos no agoten su capacidad. El contexto internacional seguirá siendo muy favorable para Mendoza, dado que sus principales socios comerciales esperan crecer este año. Estados Unidos, que compra el 26% de las colocaciones externas de Mendoza crecerá 4,5% mientras que Brasil, que se lleva el 15% de las exportaciones, se expandirá 3,5%. |