El temblor que volvió a afectar una parte de Japón sacudió ayer a los mercados del mundo y reactivó la demanda de coberturas en una jornada en la que el fantasma del posible fin de la era del dinero abundante y barato volvió al debate. Fue luego de que Europa decidió incrementar su tasa por primera vez en 3 años (al 1,25% anual) y de que se siguieron filtrando divergencias entre miembros de la Fed sobre cuándo hacer lo propio. Lo paradójico fue que, en medio de este pantanal, en la plaza local hayan rebotado los bonos en pesos (los más afectados desde comienzos de año por una toma de ganancias y posteriores arbitrajes pro dolarización), que registraron subas mayores al 2% en casi todos los casos de los más negociados (Discount; Par, Bogar 18 y Bocon PR13). Para las bolsas fue un día de masivos rojos (Fráncfort disminuyó el 0,5%; París, el 0,5%, y Londres, el 0,6%; Wall Street, entre el 0,1 y el 0,2%, según el índice que se mire), tendencia de la que no escapó la plaza porteña (el Merval cayó el 1,35%). Por el contrario, el petróleo liviano superó los US$ 110 para alcanzar su precio más alto en los últimos 30 meses y la cotización del oro marcó un nuevo récord histórico intradiario (la onza acarició los US$ 1465), aunque se replegó levemente al final del día para cerrar en los US$ 1457,90. Javier Blanco
1,25% El porcentaje anual al que quedó la tasa de corto plazo en la eurozona, luego de que el BCE la subiera 1/4 de punto ayer. |