Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Fue hombre clave en las grandes negociaciones de deuda soberana de los últimos años en la Argentina. Y se perpetúa hasta hoy como una fuente de consulta de funcionarios públicos, banqueros y empresarios que se ven obligados a administrar sus pasivos. Daniel Marx, hoy al frente de la consultora Quantum Finanzas, es visiblemente crítico cuando se refiere al manejo de la política monetaria: advierte que el Gobierno promueve un desdoblamiento del mercado cambiario y que la actual regulación genera altos costos de intermediación en el sistema.
¿Qué expectativas tienen en su consultora sobre el dólar?
El dólar se debilita en el mundo y el peso se aprecia en términos reales. Nos parece que, en el corto plazo, dominarán los efectos de un nivel de reservas relativamente alto del Central y una oferta de dólares alta por exportaciones. En el mediano plazo, sin embargo, aparecerán algunas tensiones en cuanto a la competitividad: se ve que el tipo de cambio resulta más difícil para algunos sectores en lo comercial.
¿Cómo evalúa el manejo de la política monetaria?
El Gobierno empezó a implementar un mecanismo de desdoblamiento del mercado cambiario. Por un lado, vemos un mercado muy grande en tamaño que opera por los canales legales y, por otro, un mercado que hace algunas transferencias de fondos que se canalizan, por ejemplo, a través del contado con liqui. Eso genera una brecha entre dos tipos de cambio.
¿Y eso es perjudicial?
Significa dar precios diferenciales para el mismo activo. Como tal, el desdoblamiento tiende a generar distorsiones en las señales para un marco competitivo de la economía.
¿Pero puede ser funcional al Gobierno?
En el corto plazo, podría serlo para aumentar marginalmente las reservas del Banco Central y disminuir algunas presiones inflacionarias. Pero el costo está dado porque, al mantenerse, tiende a verse acompañado por restricciones al comercio exterior que afectan la competitividad y los ingresos de la economía. Y también por una represión financiera que reduce ahorros locales disponibles que podrían ser canalizados a inversión u otras cosas, desde la financiación de proyectos a la de viviendas.
¿Es deseable una inflación en estos niveles?
Es deseable llevar la inflación a niveles más bajos. Si bien esto significaría resignar crecimiento en el corto plazo, hay que tener en cuenta también que una inflación persistentemente alta afecta la actividad en el mediano y largo plazo.
¿ Hay solución?
Para hacerle frente es necesario lograr armonía en lo fiscal, el financiamiento, las variables monetarias y las variaciones en los ingresos nominales y los precios. En países latinoamericanos se vieron mecanismos que siguieron esta senda y que tomaron medidas consistentes.
¿Cuáles son los factores que impiden el desarrollo del sistema financiero?
La historia tiene su peso. Pero, aún así, hoy mismo el costo de intermediación es demasiado alto. En parte, por el bajo volumen. Pero también hay cuestiones regulatorias y pararegulatorias.
¿Cómo se desarrollaría?
No se logra de un día para otro. Requiere de persistencia. Pero, por ejemplo, puede verse cómo ganar más volumen. La tasa que se paga hoy en una caja de ahorro es ridículamente baja, y esto impide captar más volumen. A la vez, un sistema financiero tan pequeño tiene su costo: se tiene una infraestructura enorme para mantener un volumen pequeño. El problema de la Argentina no es de exceso del crédito, sino de falta de volumen... El tema de la escala genera costos altos de intermediación. Habría que inducir a más competencia.
¿No suena contradictorio inducir a más competencia?
Es que esto a veces tiene que ver con un tema regulatorio. Hoy, si un banco se desvía de un promedio de tasa, debe pagarle al Banco Central... esto habría que cambiarlo. Lo más llamativo yo lo veo en la tasa que hoy paga una caja de ahorro. Otra posibilidad es reducir encajes para determinadas situaciones o determinados pasivos bancarios.
¿Cómo ve hoy la negociación con el Club de París?
La decisión que se tomó de no recurrir al Fondo hoy restringe la reprogramación posible con los acreedores. La negociación es impredecible en cuanto a tiempo, porque depende de la voluntad de cada una de las partes. Y se ve, además, que hoy no es un tema prioritario ni para nosotros ni para ellos.
¿Qué condiciones deberán aceptarse en el pago?
Sin duda, se lo va a poder hacer en cuotas... pero no tan holgadamente como se pensó inicialmente. Se habla de un repago de capital en 18 meses e intereses en un período que sería superior.
¿Atado al PBI, lo ve posible?
Sería un precedente muy novedoso. Es poco probable. Generalmente se cuidan de no sentar un precedente demasiado controvertido para evitar problemas posteriores.