| | Por: Luis Beldi - El petróleo (-3%) y el oro (-0,40%) bajaron por tomas de ganancias, pero el mundo sigue preocupado por el conflicto con Libia y la incertidumbre sobre el futuro de Portugal. Las medidas de estímulo a las economías se están agotando porque está cercano el límite que impone la inflación, un dato que en la Argentina sería secundario. Las que padecen de manera más directa estos avatares son las acciones.
El índice Merval de las acciones líderes perdió un 0,92%. Pero a su favor juega que el monto de negocios fue ínfimo, apenas $ 27 millones, la tercera parte de una rueda normal.
Las empresas de energía fueron las más castigadas por la baja del crudo en el mundo. Petrobras Argentina retrocedió un 2,28%; Transener, un 2,10%, y Pampa, un 2,02%.
En cambio, los bonos tienen otra historia. Los nominados en pesos suben y bajan rápidamente porque se hace «trading». No hubo un papel en moneda local que sobresaliera. Tuvieron alzas y bajas muy leves. En cambio, los cupones PBI, al quedar casi neutros, se lucieron porque mantuvieron las ganancias logradas en los últimos tiempos.
El Mercado Abierto Electrónico (MAE), donde se opera la mayor cantidad de títulos públicos, padeció la misma abstinencia que la Bolsa y sus negocios fueron de apenas $ 933 millones.
Lo opuesto a bonos y acciones fue el mercado cambiario. Los negocios fueron muy elevados. Entre el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, y el MEC de los corredores de cambio, se hicieron negocios por u$s 716 millones.
El Banco Central apareció a las 12.40 cuando la divisa en el Forex-MAE tocó el mínimo de $ 4,048. Las intervenciones en ese momento fueron un aviso de que estaban alertas. Sobre el cierre, cuando parecía que el dólar iba a cerrar en $ 4,049, los operadores del Central barrieron todas las ofertas a $ 4,05 y dejaron que la divisa cierre en ese nivel. En total, las compras en el mercado de contado fueron por u$s 100 millones. Las reservas subieron a u$s 65 millones a u$s 51.600 millones. |
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