Por Julián Guarino - Cisnes negros. ¿Los vio? En 2011 parece que el mejor negocio será la cautela a la hora de invertir. En plena dinámica de aumento de tasas de interés en el mundo para combatir el alza de precios que ha deparado el aumento del petróleo y la escalada de las materias primas, ha resucitado el atractivo de algunas monedas y emisiones de deuda, principalmente del euro. Para dormir tranquilo, habrá que tener presente que el Banco Central Europeo (BCE) podría subir dos veces más su tasa (hoy en 1,25%) lo que volvería aún más atractivo ponerse la camiseta de la Unión Europea pero sólo en formato renta fija. Del otro lado del charco, Estados Unidos está en la disyuntiva: es poco probable que Ben Bernanke el titular de la Fed suba las tasas de interés antes de fin de año (bueno para acciones) pero un recorte del 1% del PBI en el gasto público y la llegada de un parate en el Quantitative Easing 2 podría traer incertidumbre en dosis crecientes (malo para acciones). Los bonos del Tesoro pagan 3,49% a 10 años.
De todas maneras los niveles de liquidez mundial hacen de las empresas componentes del S&P500 una opción para tener en cuenta. Por ahora el Dow lleva 5% de suba en el año mientras Tokio acumula caídas por más del 6%.
A nivel local, si bien el Merval se ha resentido en las últimas semanas, las acciones de Petrobras e YPF se encuentran entre las favoritas de los que ponderan al mercado de la energía como victorioso (y porque YPF perdió precio debido a las esporádicas ventas que hizo su controlante Repsol en el mercado).
En el plano industrial, Siderar todavía resulta atractiva y también, y por distintas razones, en la city ponderan a Telecom, Galicia e IRSA.
En el planeta dólar, el billete sigue siendo una opción para tener en cuenta si se quiere sacar partido de un ciclo de retraso cambiario. Por ahora, el dólar no es problema: el agro genera un ingreso de u$s 30.000 millones impulsado por una cosecha mejor de la esperada y lo alto de los precios internacionales. Como la caída del dólar y el alza del real, la discusión por el tipo de cambio parece quedar suspendida para 2012. Claro, no todo está bajo control: sólo 3 de cada 10 dólares que compra el BCRA van a las reservas. El grueso de las divisas es para financiar los pagos de la deuda.
El impuesto inflacionario utilizado históricamente para aumentar las reservas ahora se gira al Tesoro amén de usar una parte del stock. En 2009 se pidieron u$s 1.000 millones al BCRA mientras que en 2010 se le giraron u$s 10.000 millones.
Si bien las tasas de interés que se pagan en Argentina son atractivas -para un país sin inflación, en la Argentina, y con una dinámica de alza de precios que supera largamente el 15%, el BCRA ha dispuesto pagar rendimientos negativos por los depósitos para incentivar la actividad económica. Por eso, si bien las tasas de interés internacionales seguirán trepando, es poco probable que esto ocurra aquí. La alta liquidez de las entidades financieras hace que cuando el Banco Central se decide a emitir bonos para retirar dinero del mercado, reciba ofertas muy por encima del dinero que necesita lo que termina en una caída de la tasa.
Los bancos ofrecen tasas de plazo fijo que difícilmente supera el 11%.
A la hora de los bonos locales, hay quienes gustan de poner en la balanza que todavía existen oportunidades en el tramo corto y medio de la curva en aquellas emisiones que ajustan por inflación (CER), ya que muchos precios descuentan que la inflación oficial será menor al 9% anual cuando es probable (muy) que esa medida no sea anual sino semestral. Por ello recomiendan el PR12 y el NF18 a lo que se agrega el AS15 en el tramo de pesos que paga tasa Badlar. En la curva de dólares, hay quienes siguen al RO15 y AA17, dos títulos que pagan hasta 9% anual en dólares de TIR.
Más allá del mapa de la renta fija, en la frontera misma se encuentra el cupón atado al PBI, la estrella del año.
Si la Argentina registra crecimiento de 5,5%, el inversor que compre cupones en pesos podría recuperar el 81% de la inversión inicial tras los pagos de este año y del 2012. En tanto el que invierte en dólares, recibiría 55% de su inversión si se suman ambos pagos.