Con un volumen superior a los $ 1.600 millones en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), los títulos públicos soportaron mejor la caída global de los mercados. Los de pesos se llevaron la peor parte, con el Discount (-2,16%) a la cabeza, seguido de los cupones atado al PBI: los emitidos en dólares perdieron 1,99%, mientras que los pesos perdieron 1,04% en un claro caso de toma de ganancias por las altas rentas. Pero la novedad es que los bonos en dólares pudieron capear la situación. Subieron hasta 0,25%. Los Bodenes 12, 13 y 15 terminaron en positivo. También los de pesos pero que ajustan por tasa variable Badlar como los Bonares. Esto es porque los títulos en pesos más CER son los menos líquidos y los más perjudicados cuando el mercado se enrarece. Por ende, el riesgo país sólo subió 2% hasta los 540 puntos (solo refleja la deuda en dólares con legislación Nueva York). Incluso la ola vendedora en los títulos en pesos se dio a pesar de conocerse que el Gobierno en el futuro lejano actualizará el CER con el cual replican la inflación, por un nuevo CER que elabora el Fondo Monetario Internacional. De todas formas, hay escepticismo en la plaza. ¿Qué pasará si el Gobierno gana las elecciones de octubre? ¿Igualmente admitirán que tenían un reflejo de la inflación minorista algo mentirosa? Seguramente eso quedará cajoneado o dibujado de alguna manera para evitar un mayor escándalo. Volvemos a destacar que la firmeza de los títulos públicos en dólares medios, los únicos junto a los cupones PBI resistentes a la volatilidad externa, se debe a que aprovechan al máximo el aislamiento que les brindan no sólo las atractivas valuaciones que aún exhiben, sino también la favorable posición técnica, indicó Gustavo Ber, titular de Estudio Ber. |