Después de una semana de ausencia pública por su cuadro de hipotensión, la presidenta Cristina Kirchner hizo ayer un fuerte pedido a la Justicia para que falle a favor del Estado en la pelea entre el Gobierno y el grupo Techint. En un discurso transmitido por cadena nacional, la jefa del Estado esperó hasta los últimos minutos de su intervención para hablar de su decisión de ampliar la participación de directores por parte del Estado en las empresas en las que la Anses tiene acciones.
"Confío en la Justicia de mi país, que sabrá poner las cosas en su lugar porque, en definitiva, es lo que reclamaría cualquier argentino y mucho más el Estado", sostuvo Cristina Kirchner, mientras hacía referencia a las empresas "que no quieren distribuir sus dividendos". Las palabras presidenciales se dieron en medio de la presentación de una batería de anuncios de la jefa del Estado con fondos de la Anses.
"Vemos que tienen unos balances formidables que les permiten distribuir dividendos; bueno, no a todos porque hay algunos que no nos quieren distribuir dividendos, pero ya lo lograremos", dijo la jefa del Estado, sin nombrar al grupo Techint, y continuó: "Es curioso porque son los mismos que hablan de capitalismo y de seguridad jurídica. ¡Qué mayor seguridad jurídica que al accionista le den lo que le corresponde en una sociedad! Si algo hay capitalista, son las sociedades; nada más capitalista que las acciones que cotizan en Bolsa", se explayó la Presidenta.
Apelando a la ironía, agregó: "Parece que ahora se acabó el capitalismo, se acabó la seguridad jurídica y la quiero [por la plata de las ganancias] toda para mí". La Presidenta pidió por la tarde que su discurso se transmitiera por cadena nacional porque, según confiaron funcionarios de la Casa Rosada a LA NACION, tenía previsto sentar su posición respecto del conflicto con Techint.
Para el Gobierno la pelea se transformó en un punto central de la coyuntura y ayer, durante el acto de la Presidenta, hubo incluso algunos dirigentes que especulaban con la repercusión positiva o negativa en la que podría deparar el conflicto a menos de cuatro meses para las elecciones primarias. "Cualquier argentino privado tiene derecho a tener ganancias y a que le paguen lo que es suyo, porque para eso invirtió, y eso tiene que ser así", aclaró la Presidenta, en lo que pareció un mensaje al resto del empresariado. "Nosotros queremos que las empresas ganen mucho dinero; lo que queremos es que después nos distribuyan la parte de las utilidades que les corresponden a los 40 millones de argentinos", reclamó.

