La cotización del oro alcanzó un nuevo récord ayer, al negociarse a US$ 1497,20 la onza, reflejando el creciente temor con que un sector de la comunidad financiera mundial sigue la situación de la economía global. Fue al cabo de una jornada de negocios convulsionada, en la que casi todas las bolsas cerraron en rojo luego de que Standard & Poor's (S&P) revisara a negativo el panorama de la deuda de EE.UU., se incrementaran las dudas sobre la deuda griega (y la de otros países de la eurozona) y se supiera que China había elevado los encajes bancarios adoptando la séptima medida de ajuste monetario desde octubre para tratar de mantener contenida su inflación. S&P advirtió incluso que podría rebajar la nota de EE.UU. al cabo de los próximos dos años, lo que alentó la demanda de oro (subió 0,8%) y, paradójicamente, la de bonos del emisor, ahora algo más desconfiado que, después de todo, sigue siendo -a consideración de los mercados- el pagador más fiable. La rueda se destacó además por una tendencia a la revalorización global del dólar, que golpeó al petróleo (-1,93%) pero no inmutó a los granos ( 4,1% el trigo, 0,9% la soja). Esto tal vez explique por qué la tasa de riesgo argentino (subió 2,4%, de 529 a 540 puntos) subió menos que el promedio del riesgo emergente (avanzó 3%, de 265 a 273), ya que es una variable cada vez más vinculada al "riesgo soja". - 0,80%
Avanzó la cotización de la onza de oro, que lleva cuatro jornadas en alza y alcanzó así un nuevo récord, al llegar a los US$ 1497,20.
Javier Blanco
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