El dólar alcanzó ayer en la plaza física los valores que el mercado esperaba encontrar operativos sólo a partir de mitad de año al consolidar el precio de $ 4,10 a nivel minorista y subir a $ 4,0775 el mayorista; al tiempo que el marginal escaló a $ 4,2150 y el que surge del arbitraje de activos (contado con liqui) se mantiene en $ 4,22. El lento pero sostenido corrimiento que el billete registra incluso con aval del Banco Central (ayer vendió y compró para marcar precios y terminó el día sumando unos US$ 50 millones a las reservas, confirmando que no fue ajeno al leve ajuste alcista) parece aumentar la tentación de los inversores a dolarizar sus tenencias y carteras y condiciona sus decisiones de negocios afectando, principalmente, los activos en pesos. No en vano los únicos bonos que mantienen un importante volumen de negocios son los dolarizados, como los Boden 2012 y 2015, y el Global 17, mientras los más líquidos emitidos en pesos acumulan pérdidas de hasta 13,4% en el año (como el Par). Entre las acciones se notó menor actividad, algo que los operadores adjudicaron a la celebración de la Pascua judía y a la cautela que impone el conflicto entre Techint y el Gobierno. El índice Merval, sumado al buen clima global, rebotó 0,94% sostenido básicamente en las subas del 3,1% del Grupo Galicia ( 3,1%) y el Banco Francés. $ 4,22 Es el promedio que alcanzó el valor del dólar, que surge del arbitraje (compraventa) de activos locales aquí y en el exterior. |