Por: Luis Beldi - En una semana el dólar marginal subió de $ 4,14 al récord de $ 4,2250 (2%). La brecha que separa al de las casas de cambio, que cerró a $ 4,10, con el marginal, es del 3%. Al avanzar a esta velocidad, sirve de refugio y desplaza a las colocaciones en pesos. Es un círculo para nada virtuoso que se realimenta cada día.
En el último día de la semana, apareció a la mañana un comprador de poco más de u$s 1 millón. No quería pagar más de $ 4,1950. Chocó contra una realidad; para conseguir vendedores tuvo que pagar $ 4,22. Los que compran en menores cantidades debieron desembolsar hasta $ 4,23 por dólar, aunque el precio más difundido fue de $ 4,2250.
El dólar «contado con liqui» también tuvo su récord y cerró a $ 4,25. Pero esta suba es porque las operaciones con esta modalidad se complican cada vez más. El «contado con liquidación» (ése es su verdadero nombre) surge de la triangulación de bonos, pesos y dólares. Pero ahora el Central quiere que los bonos se inmovilicen más de 20 días, lo que hace imprevisible el resultado y redunda en un aumento del precio del «contado con liqui». Estas trabas alejan a clientes y los vuelcan al mercado marginal.
Lo que viene por delante no es fácil. Se avecinan los resultados de las grandes empresas que han sido muy buenos. La mayoría de las casas matrices ha pedido que se giren las utilidades al exterior ante la volatilidad que muestra la Argentina. Además, consideran que no hay un buen clima para inversiones. El Gobierno intenta poner límites a esos giros con más controles y declaraciones juradas. Hasta va a hacer un seguimiento de los camiones blindados para ver quiénes eluden el impuesto al cheque.
Divisa inquieta
Por eso, los bonos en pesos, cuya indexación está alterada por el INDEC, no pudieron aprovechar la recuperación de las Bolsas del mundo. El dólar no está quieto, y las ganancias en moneda local son menores que las que se esperan para asumir el riesgo de tener bonos argentinos en cartera. Por eso, la baja de los papeles en moneda local que indexan por el CER fue generalizada.
En cambio, el Bocan 15, que ajusta por la tasa Badlar más tres puntos, no para de subir. Este bono tiene un rendimiento cercano al 17% y no está a merced de las mediciones del INDEC. Nació con el canje de la deuda en pesos. La tasa Badlar es una tasa variable que se forma con el promedio diario de lo que pagan los bancos por plazos fijos a 30 días de más de $ 1 millón. Esta tasa hoy está en el 11,2% anual.
Los otros bonos que resisten son los nominados en dólares de mediano plazo, aunque gran parte de la suba actual se la deben al alza del precio del dólar.
La Bolsa, en tanto, reaccionó mejor e incluso creció un 40% el monto de negocios. El índice Merval de las acciones líderes subió un 2,45% con operaciones por $ 60 millones.
Hubo fuertes recuperaciones encabezadas por las empresas de Energía. Pampa subió más del 8%, seguida por Edenor con el 5,16% y Transener con el 4,48%.
Lo cierto es que terminó una semana tan corta como complicada para el mercado financiero. Esta pausa puede ser positiva si surgen buenas noticias. De lo contrario, la cobertura con dólares seguirá en aumento.
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