El euro se elevó a su máximo nivel en 15 meses contra el dólar impulsado por una menor aversión al riesgo y luego de una subasta de bonos de España que tuvo buena recepción por parte de los inversores. La moneda trepó ayer 1,4% contra el dólar y llegó a u$s 1,45, alejándose aún más del mínimo semanal de u$s 1,4155.
A nivel local, el euro se ubicó en los $ 5,96 para la venta aunque en algunas casas de cambio llegó a los $ 6. Esto implica una devaluación del peso argentino de 13% con respecto a la moneda europea desde comienzos de año (arrancó en $ 5,31) que compara contra 3% de devaluación contra el dólar que esta semana tocó $ 4,10.
Para los analistas, influyó tanto la fortaleza del euro como la tendencia negativa que ha adoptado el dólar en el mundo, máxime a partir del cambio de perspectiva que anunciara S&P en relación a la deuda estadounidense.
Esta no es una movida euro-céntrica y en cambio es una medida ampliamente basada en el dólar estadounidense, indicó Camilla Sutton, estratega de divisas jefa de Scotia Capital en Toronto.
La relajada política monetaria estadounidense yuxtapuesta contra un ciclo de endurecimiento en Europa, una advertencia de S&P de que sin un plan creíble en marcha Estados Unidos arriesga perder su estatus AAA y un ánimo negativo contra el dólar llevaron los problemas de la zona euro a un segundo plano, agregó.
Como se dijo, uno de los datos relevantes que sirvió para apuntalar el valor de la moneda europea es que España captó una sólida demanda en una subasta de bonos, aliviando en parte el temor a que pueda ser contagiada por la crisis en otros miembros de la zona euro, aunque la incertidumbre por la deuda griega mantenía en vilo al bloque. El Tesoro español vendió 3.400 millones de euros en bonos que vencen en el 2021 y el 2024, con lo que casi alcanzó el máximo de lo presupuestado.
Buen precio
En lo que hace al bono español, el rendimiento promedio del bono a 10 años se elevó a un 5,47% desde un 5,16% en la subasta anterior, reflejando la reciente alza en las tasas de largo plazo de España en el mercado secundario debido a los temores a una reestructuración griega. Para los analistas, la demanda fue sólida, con un ratio de oferta a cobertura de 2,1 veces, por encima de las 1,8 veces previas.
España no está completamente desconectada de las preocupaciones sobre la periferia, pero en un mundo sediento de rentabilidad hay un montón de inversionistas que quieren aprovechar estos rendimientos relativamente atractivos, explicó Marc Ostwald, estratega de Monument Securities.
Del otro lado se encuentra Grecia (que también es Europa) donde las perspectivas han cambiado sobremanera. La potencial restructuraración de la carga de deuda de Grecia parece haber afectado al bloque en los últimos días y planteado dudas respecto a si las autoridades económicas podrán recuperar la confianza, señalaron.