Por Emiliano Galli - Los despachantes y los importadores de electrodomésticos y productos de línea blanca (heladeras y lavarropas) y línea marrón (hornos y anafes) advierten que se encuentra muy complicada la entrada de estos bienes al mercado local.
Los afectados señalan que los despachos de importación no se liberan incluso luego de haber sido verificados por la Aduana, trámite que debería ser automático, pero que lleva, en algunos casos, una demora de 25 días hábiles.
En muchos casos, dicen, se trata de productos no alcanzados por las licencias previas no automáticas de importación (LAPI), o bien con licencias adquiridas o que se encontraban embarcadas o en depósitos fiscales cuando se sancionó la resolución 45/2011 del Ministerio de Industria, que amplió a 600 las posiciones arancelarias afectadas por las licencias.
Y manifiestan, además, que los expedientes se encuentran en un circuito burocrático dentro de la Aduana, bajo la órbita de la Subdirección de Control, que hace circular las carpetas por la división de Control de Riesgo, para luego derivarlas a las áreas de Narcotráfico, Selectividad y Valoración, con la única explicación de que los análisis fueron "insuficientes".
"Se trata de órdenes verbales, nada por escrito. Verifican la mercadería, pero en lugar de liberarla, mandan el despacho a Control de Riesgo y se queda ahí", indicó a LA NACION un despachante que pidió reserva de su identidad.
Desde la Cámara de Importadores confirmaron que los despachos "frenados" suman 300, y abarcan desde electrodomésticos hasta alimentos perecederos. "Por lo que pudimos averiguar, no hay motivos técnicos o aduaneros, sino que obedecen a instrucciones políticas de la Secretaría de Comercio Interior", destacaron.
En tanto, una fuente aduanera descartó que exista este problema. "La liberación es automática luego de la verificación porque, de lo contrario, podría ser un perjuicio para la Aduana. Si fuera así, los importadores nos estarían impugnando y pidiendo recursos de amparo para liberar la mercadería, y eso no está pasando", subrayó. "Nadie dice nada porque te amenazan para que no denuncies", enfatizaron los despachantes consultados.
En efecto, en los depósitos fiscales hay mercadería almacenada, cuyos despachos no fueron presentados por temor a que la mercadería sea frenada a último momento. "Son casi 800 los despachos que no se tramitaron por esta razón", corroboraron desde la Cámara de Importadores.
Fuentes de la Cámara de Depósitos Fiscales Privados (Cadefip, donde permanecen los contenedores cargados con productos importados una vez desembarcados y antes de ingresar en el mercado) reconocieron que, en las últimas semanas, se verificaron más demoras y que, en los últimos dos meses, se dio "un fuerte incremento en la llegada de contenedores".
En tanto, mientras se esperan las cifras oficiales de la balanza comercial del primer trimestre, el dato sensible disponible es, precisamente, la evolución de la llegada de contenedores de importación al puerto.
"La importación en enero y febrero fue de 80.000 TEU [unidad de medida equivalente a un contenedor de 20 pies], mientras que la exportación fue de 55.000. El crecimiento, respecto de enero y febrero de 2010, fue de 30%. En ese período, se sacaron de Buenos Aires un 80% más de contenedores vacíos que en 2010", explicó el directivo de una de las navieras más activas en el puerto.
En tanto, dos voceros de cadenas de venta de electrodomésticos indicaron que la demora "es real pero no grave", porque "la mercadería se está liberando". "No obstante, nos manejamos con un stock de 60 a 90 días, por lo que no tenemos problemas de abastecimiento hoy, aunque algunos proveedores ya nos manifestaron que están enfrentando algunas complicaciones en la Aduana."
- 300
Despachos
Son las partidas que están frenadas en la Aduana, en una lista que incluye desde alimentos perecederos hasta electrodomésticos.

