Por NOELIA BARRAL GRIGERA - Ante los diputados que tienen en sus manos el destino de la ley, el ministro de Justicia, Julio Alak, advirtió ayer que si el Congreso no aprueba en menos de dos meses una norma para tipificar el delito de lavado de dinero, el país probablemente va a ser sancionado. Luego de que la Argentina fuese reprendida en la última reunión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el funcionario exhortó a los legisladores a apurar el paso para cumplir con el organismo. La oposición, sin embargo, responsabilizó al Gobierno por las demoras al subrayar que la situación data de 2004.
Probablemente nuestro país va a ser sancionado y esto lo van a padecer la economía, el sistema financiero y, fundamentalmente, la banca nacional, la banca del interior y la banca pública, subrayó Alak ante la comisión de Justicia de la Cámara baja. El Gobierno busca llevar al próximo encuentro del GAFI, que se celebrará el 20 de junio en México, la ley con una nueva tipificación del delito de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo. Esa norma le permitirá a la Justicia actuar frente a infracciones de este tipo sin la necesidad de esperar que haya otra condena por un delito anterior.
Alak consideró que la situación en la que se encuentra el país frente al tema es delicada, grave e insistió en que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió la sanción de la norma el primero de marzo. El apuro oficial surgió tras el último informe del GAFI, que alertó que la Argentina solo cumplió con dos de las 49 recomendaciones contra el lavado de dinero. Ahora, además de la ley que reclamó Alak, si el Congreso también aprueba un DNU sancionado en diciembre, el país sumaría una veintena de puntos cumplidos.
El kirchnerismo se esperanzaba con llevar hoy mismo el tema al recinto, pero por desacuerdos con la oposición la sesión prevista cayó. Ahora, el bloque que comanda Agustín Rossi deberá esperar al menos una semana más. Sin embargo, tampoco hay certezas de que en siete días haya avances. Por eso, el oficialismo evalúa la alternativa de intentar lograr el quórum en soledad e impulsar una sesión especial solo con los temas que considera relevantes.
Para ayudar en algo con esa estrategia, Alak que llegó al Anexo de la Cámara de Diputados acompañado del titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella subrayó insistentemente la alta preocupación del Gobierno por el tema, tras hacer una férrea defensa de lo actuado por la Casa Rosada al respecto.
Le respondieron legisladores de la oposición con acusaciones sobre la inacción del Gobierno, como Alfonso Prat Gay, de la Coalición Cívica, quien dijo sí podría haber sanción pero porque el oficialismo no hizo nada los últimos 2500 días.
Quien había puesto el dedo en la llaga sobre las estadísticas que desmintió Alak, fue la líder del GEN, Margarita Stolbizer, al enfatizar que hay un incremento preocupante del narcotráfico y de la corrupción, que son los delitos generadores de los dineros que después se lavan. Mientras que el peronista federal Gustavo Ferrari cuestionó que las normas de lucha contra el lavado de dinero podrían ser usadas para la persecusión política de los opositores.
Si el oficialismo decide avanzar solo en su decisión de llevar el tema al recinto, podrá hacerlo. Hace dos semanas, las comisiones de Legislación Penal y de Finanzas firmaron dos despachos modificando el Código Penal y tipificando el lavado de activos como delito autónomo. El dictamen de mayoría fue el kirchnerista y el de minoría el de la oposición. Difieren respecto de la autonomía y autarquía de la UIF.