La buena salud de la economía japonesa se ha traducido en el repunte del yen, hasta los 108,5 unidades, el nivel más alto de los dos últimos meses frente al dólar. En apenas cuatro semanas, la divisa japonesa ha recuperado más de un 6% respecto al billete verde, pese a verse penalizada por la incertidumbre que generó la subida de los precios del crudo con vistas al ritmo de la recuperación de la economía mundial. El dólar supone mantener el tipo frente al euro, aunque fue penalizado por las noticias que llegaban desde Irán, donde tres barcos de guerra británicos habrían sido apresados y su tripulación detenida por las autoridades portuarias iraníes. Las informaciones que llegaban desde la zona del incidente eran confusas, lo que no evitó que el billete verde sufriera dos pequeños descensos en vertical. Sin embargo, el billete verde se repuso y volvió a situarse en el entorno de 1,21 unidades por euro.
En los últimos avances del yen han influido tanto la buena marcha de la economía japonesa, con datos notablemente positivos tanto de producción industrial como de crecimiento económico, como la trayectoria alcista del Nikkei en las últimas semanas, pese a que en las seis sesiones precedentes a la de hoy, la bolda japonesa tan sólo pudo avanzar en una de ellas. Sin embargo, la reacción de la jornada de hoy, en la que repuntó cerca de un 2%, estimuló la compra de yenes para seguir apostando por la renta variable japonesa, que acumula una revalorización cercana al 9% en lo que va de ejercicio.
En una sesión sin referencias macroeconómicas, los inversores se aferraron a la prudencia, cuando falta poco más de una semana para la reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal. Los mercados descuentan ya una revisión al alza de los tipos de interés en 25 puntos básicos pero en fechas próximas a la reunión los inversores son reacios a vender dólares para tratar de obtener plusvalías, ya que los comentarios acerca de una revisión más ambiciosa de lo esperado, con vistas a frenar el comportamiento alcista de los precios, pululan aún por el mercado.
En los últimos días, numerosos altos funcionarios de la Reserva Federal, incluido el propio Alan Greenspan, se han mostrado partidarios de elevar el precio oficial del dinero, aunque han insistido en que la revisión se realizará de forma moderada.