La moneda europea se negociaba por encima de 1,4500 dólares. Sin embargo, los operadores creían que el margen de ganancias no era muy amplio, dado que los inversores soberanos estarían buscando tomar beneficios tras haber comprado a niveles más bajos.
El euro enfrentaba resistencia además en torno a 1,4576 dólares, el promedio móvil de 21 días.
La moneda común EUR= se mantenía estable en 1,4538 dólares, tras caer casi un 2 por ciento el jueves a 1,4510 dólares. Sin embargo, nuevas bajas en los precios del petróleo dejaron a los inversores recelosos de recomprar activos de más riesgo.
El informe sobre la creación de empleo en Estados Unidos, que se conocerá a las 1230 GMT, mostraría que se abrieron 186.000 puestos de trabajo en abril, pero algunos analistas temen un número más bajo tras un alza en las solicitudes de subsidios por desempleo y cifras débiles sobre las nóminas privadas.
"Cualquier cifra por debajo del consenso confirmaría el status quo, que la Reserva Federal no tiene un cronograma claro para comenzar a retirar el estímulo, y por esta razón esperamos que continúe la debilidad del dólar", dijo Stephan Maier, estratega de Unicredit en Milán.
El índice dólar .DXY caía un 0,1 por ciento a 74,126, pero se mantenía por encima del mínimo en tres años de 72,696 alcanzado esta semana.
El euro cayó fuertemente el jueves después de que el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, desalentara la posibilidad de un alza de tasas de interés en junio.
El yen, por su parte, caía el viernes tras haber subido con fuerza el jueves, despejando los temores a una nueva intervención de las autoridades japonesas. Los operadores dijeron que había demanda para vender yenes por parte de algunas cuentas japonesas tras un feriado local.
El dólar subía un 0,2 por ciento a 80,31 yenes JPY=, repuntando desde un mínimo en siete semanas de 79,57 yenes alcanzado el jueves.