Esta semana quedaron demasiados damnificados, pero tal vez ninguno supere a los compradores de euros en las casas de cambio. La venta de la moneda única había crecido de manera notable desde el lunes de la semana pasada, cuando llegó a $ 6. El miércoles cotizó al máximo de $ 6,16 ( 2,66%) y ahora se derrumbó a $ 6,07, con el agravante de que si el ahorrista va a vender los euros adquiridos le pagan el precio comprador de $ 5,92.
La venta de euros había crecido tanto que dejó de cotizar en paridad internacional con el dólar, al punto que se pedía el 0,5% por encima de lo que correspondía. Esto amplió la brecha entre compra y venta, porque faltaban billetes en la plaza local. Ese 0,5% de diferencial adicional es una fuerte carga para los compradores de la divisa.
Si bien también la pasaron mal los que compraron oro, hay que tener en cuenta que la inversión en el metal es de largo plazo, mientras que la del euro es más volátil. El metal precioso perdió en las últimas 24 horas un 2,64%, y si el cálculo se remonta al primer día de mayo, cuando cotizaba a u$s 1.579 por onza, la pérdida es del 7%. Pero hace un año el oro estaba en u$s 1.161, por lo que la ganancia del ahorrista en ese período es del 27% en dólares.
Otros de los afectados fueron los tenedores de bonos en pesos. Los principales títulos del canje de la deuda, el Discount y el Par, tuvieron bajas de hasta casi el 3% y están por debajo de los valores considerados «piso». Por caso, el Discount cotizó a $ 158,6 cuando en los malos tiempos no desciende de $ 160. La decadencia de los bonos en moneda local es algo preocupante, porque quita opciones para invertir y alienta la compra de dólares o la salida de capitales.
A los tenedores de acciones tampoco les faltan motivos para preocuparse. El Merval de las líderes perdió el 1,38%, y en lo que va de la semana cayó casi el 3%. El clima interno antiempresa profundiza la crisis, a pesar de que se presiente que hay un buen fondo para que los papeles reaccionen en algún momento. El fallo judicial que impidió que Siderar pague dividendos hizo que la caída fuera más pronunciada. El papel más afectado fue el de Tenaris (-2,23%), del Grupo Techint, que preside Paolo Rocca.
El monto de negocios fue más elevado que días anteriores porque no son pocos los que están saliendo del mercado. Se operaron $ 62 millones. Los activos que siguen como excelente refugio son los bonos medianos en dólares, donde el Boden 2015 logró subir un 0,72% y el Bonar X cedió tan sólo un 0,14%; un mérito entre tanto derrumbe.
En el mercado cambiario el dólar estuvo más pedido. En el Forex-MAE la divisa abrió a $ 4,081, pero cuando tocó $ 4,083 por las mayores compras de los privados, el Banco Central hizo fuertes ventas a fin de mayo y colocó u$s 20 millones en la plaza de contado. Ante esta presión, el dólar cerró a $ 4,08. En la plaza marginal el «blue» siguió a $ 4,27.
Las reservas se vieron muy afectadas con la caída de los precios del euro y del oro, dos activos que las integran. Ahora están en u$s 51.888 millones, u$s 97 millones más bajas que el día anterior.
La rueda de hoy seguirá atada al humor de Wall Street. El mercado argentino es una paradoja, cuando el mundo sube el país se desconecta y cuando hay malos momentos su suerte queda atada. Hay responsabilidad del Gobierno en este clima negativo de negocios. |